viernes, 13 de marzo de 2026

Seva el verano lentamente,
como el río que va y viene desde el Paraná,
dejando en el muelle una memoria de sol
y madera tibia.
El muelle cambia de color,
como las hojas que comienzan a cubrirlo,
y la noche llega más rápido,
mientras el sol se demora,
como si también le costara despedirse.
Preparar la salamandra es un ritual antiguo,
una promesa de abrigo.
El mate nos acompaña en el muelle,
como siempre,
y el agua más tibia que ayer
te besa los pies
antes de que bajes,
sirena silenciosa,
a bañarte en la noche del río.
El Carapachay nos mira pasar,
testigo fiel de nuestros años,
viéndonos crecer y envejecer
sin decir palabra.
La casa se prepara para contenernos más tiempo,
para guardar nuestros silencios
y el rumor del viento entre las islas.
Tus brazos me abrigan.
Aún quedan días
en los que podrás desnudarte al agua
y sentir el río entero en tu cuerpo
al anochecer.
Pero son pocos.
El otoño cubrirá de hojas el suelo,
y de besos y abrazos la casa.
Entremos temprano decís,
que el río será celoso de vos
como lo estuvo todo el verano
cuando lo cruzabas nadando,
casi sin tocarlo,
como si flotaras
entre el deseo y la corriente.
Y yo pienso
que aunque el frío venga,
aunque el sol tarde y la noche avance,
siempre habrá un verano secreto
en tu piel mojada,
y en el río que nos nombra
cada vez que vuelve.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

"Gracias por comentar mis letras....espero tu próxima visita....."

Entre Vos y Yo. +

El brillo de tus ojos, el color de tu cabello y la sensualidad que despliegas en cada palabra de enojo, solo está en vos, en las canas que e...