viernes, 24 de enero de 2020

OTOÑAL. *

Se perdió en la tarde
 junto a la línea del horizonte
en el mar, con los últimos rayos
de sol sobre la arena,
su cuerpo de sirena se confundió
entre brisa y agua,
pero quedó en mí ese sabor
agridulce de sus labios y el mar,
aquella tarde noche donde
después de compartir aquel verano,
el otoño se la llevó
entre hojas que hoy,
lleno con letras solo para ella.


EN EL PASAJE. *

El sol se escondió tras las vías y con
el último reflejo del día salimos a la calle,
frente a casa, la única columna de alumbrado,
en la esquina un camión, y en la puerta de casa
mi abuelo con su pipa y la reposera.
Llegó la hora, Marina apoyó el brazo doblado
sobre la pared tapándose los ojos y comenzó a
contar lentamente, pasó el tren y llegó
el señor que, a diario, enciende la luz de la calle.
De lejos y en bicicleta se escuchó, la quintaaaa,
y zapatilla de goma el que no se escondió,
se embroma, comenzó el juego en el pasaje,
y una noche más de verano transcurrió en un
barrio de Buenos Aires de puertas abierta
donde el patio de las casas allá lejos 
 hace mucho tiempo era la calle,
y el banco compartido por todos,
era, simplemente, el cordón de la vereda.

RECUERDOS DEL ROBO. *

Un alfajor y un café
la noche estaba ideal,
de lejos venía una suave
brisa que acariciaba
tu rostro, te tomaba la mano
y miraba fijamente,
la cercanía al mar produce
la magia de volver
a acomodar las emociones,
los recuerdos
y en silencio nos fuimos
caminando hasta el muelle,
por primera vez, hace ya
cuarenta años un día como hoy
te robé un beso a la salida del sol.

PUERTA CERRADA. *

El día que me suelte,
la noche comenzará
a tener miles de colores,
el día brillará con el
sol en el hemisferio neutral,
y las emociones
corren como lágrimas
sonrientes llenas de pétalos
de jazmines azules,
el  día que me suelte, seré yo
en medio de una
corriente de esperanzas,
y con solo caminar
algunas cuadras,
cuando habrás la puerta
en un beso te daré la vida.

EN BUENOS AIRES. *

El sol se llevó
los aromas pintados
en tu hermosa frente,
y al caer la noche
tu perfume corrió
por veredas impares
buscando el sueño
perdido la noche pasada.
Los tacos fueron llevando
el ritmo rápido de la altura
de los mismos, y al doblar
por Talcahuano,
la luna te guio sin vueltas.
Él estaba ahí,
esperando el regreso,
y con el clavel de su ojal
que puso en tus manos,
sellaron en beso la noche,
donde el tango bailo
sin música en el silencio del cuarto,
donde por primera vez,
se reconocieron a media luz
entregados al amor en Buenos Aires.

jueves, 23 de enero de 2020

TARDE DE PUEBLO. *

El sol se durmió en la tarde
grisácea y triste,
las palomas se escondieron en el viejo
campanario de la iglesia olvidada,
y el silencio inundó el barrio
a la espera del paso del último tren,
las veintitrés clavadas, vino sin retraso
en pocos minutos estará en  Retiro.
El diariero comenzó a cerrar,
yo enciendo una vez más
el procesador de palabras
para intentar escribirte,
pues así me siento vivo y
te revivo a mi lado cada noche,
aquí en mi pueblo,
donde nunca pasa nada,
hasta que se va el tren a diario
por última vez en el día.

EL AMOR DE MI VIDA. *

Cristales azulados
perfectamente tallados,
así son tus pestañas
en la tenue luz
que ambienta el blanco cuarto donde
junto al hogar descorchamos el vino
aquella noche de invierno.
Tu cuerpo brillaba más que los leños
y el susurro de la respiración
acompañaba entre besos aquella amable
charla que nunca terminó.
Partiste al amanecer
mientras entre sueños
me gritabas a lo lejos,
sos el amor de mi vida.

SERA MUTUO. *

La noche esconde secretos que solo el alma
palpita en la oscuridad, donde los cafés,
las mesas a la luna, y las viejas esquinas
con bares abiertos cobijan en la soledad estrellas.
Solo ahí, en algún rincón de Buenos Aires,
vos y yo nos sentaremos a conversar
la larga noche del encuentro, arreglando el mundo,
nos contaremos cosas que solo en el momento brotarán,
y cuando la luna nos silbe, descansaremos
con el gusto de habernos conocido.




miércoles, 22 de enero de 2020

SEGUNDA SECCIÓN. *

Dos vasos de boca ancha, pesados de whisky
para ser más exacto, hielo y debajo del brazo
la botella, ya por la mitad, a unos metros
no muchos y a orillas del río el muelle
sobre el río Carapachay, hacia él este la luna sobre
la espesa arboleda y el reflejo sobre las aguas
qué justo ahora vienen bajando del Paraná.
Una medida no más, y así pasábamos
la noche de sábado, después de la cena
antes de dormir y sin apuro, a la luz
de un simple y tenue farol sentados en la vieja escalera
mientras muy juntos y mirando correr la luna,
una y otra noche, vos, me acompañabas suavemente
con tiernos acordes de guitarra, yo te escribía
una y otra vez poesías, al color sé tus mejillas al tono
azabache de tu cabello, a tu hermoso timbre de voz,
y al corazón que encierras y desplegando
ternura en tu mirada, las horas pasaban.
Cuando ya la luna dejaba el río nos íbamos a dormir
abrazando la noche en besos y los cuerpos en alma
para juntos despertar el domingo entre medias lunas,
allá en el Tigre, donde el Carapachay se adueña
de los sueños y los convierte por algunas horas, en realidad.

GORRIÓN. *

No cierres la ventana
que pronto saldrá el sol,
acariciando el día
acunando una canción,
princesa del arco iris
deja pasar al gorrión,
él te lleva mis caricias,
rodeada de besos y
envueltos en suspiros
que siempre, son para vos,
deja, son una simple caricia
en la mañana de otoño,
ya sale al esconderse la luna,
y llega apenas despunte el sol.

VARADA. *

Navego
en la soledad de la risa,
descubriendo los labios
en la tarde de sol,
suspiro entre vientos cobrizos
las arenas y el viento
que me acercan a vos,
perdida en la noche sin luna
persiguiendo una estrella
y tras ella un amor,
varada has quedado en
la arena, una tarde sin nubes
en mis labios de sol.

Entre Vos y Yo. +

El brillo de tus ojos, el color de tu cabello y la sensualidad que despliegas en cada palabra de enojo, solo está en vos, en las canas que e...