presente en cada día,
contarte en la ausencia
de cada silencioso amanecer,
en el suspiro lejano de las palomas
que vienen y van, desde tu ventana
hasta la glorieta azulada del parque.
Aroma de mañana, caricia de la tarde
torbellino de la noche y dulce

melodía de cada silencio compartido,
solo vos, el resto son simples
condimentos de la vida, preciosa mujer
que entre mis brazos despiertas musas
de multicolor con solo pensarte.









