viernes, 10 de abril de 2026

 En la memoria vibra el zumbido,
ese viento áspero de hélices cansadas,
los ventiladores girando a toda velocidad
como si quisieran sostener la noche.
Había un acomodador medio leyenda;
el gallego de pasos firmes,
que al final de cada velada
subía, estufa por estufa,
con una escalera apoyada en el silencio,
apagando el calor
como quien apaga los restos de un sueño.
Y ahí estaba el mundo,
un océano de butacas gastadas,
crujiendo historias,
abrazando cuerpos anónimos
que respiraban juntos
la misma película.
El Cumbre,
corazón encendido en la diagonal,
frente al mástil,
a metros de aquella Alborada inolvidable,
pegado a los pasos de la única galería,
era la estrella obstinada
de la cuadra más céntrica del barrio.
Noche a noche,
las luces bajaban como párpados cansados
y la pantalla abría otro universo
donde todo parecía posible.
Después venía la vida,
la charla suelta,
el comentario encendido,
el eco de los diálogos aún flotando.
La Alborada,
el Tren Mixto cruzando la noche,
Los Picapiedra con una pizza compartida,
o el Bar Alemán recibiendo mesas  y copas,
 discusiones eternas sobre héroes, villanos
y besos que todavía ardían.
Porque las películas no terminaban,
se escapaban, se deslizaban por la avenida
como fantasmas luminosos,
personajes inolvidables caminando entre nosotros
sin pedir permiso.
Y el barrio era eso, una extensión del cine,
una escena continua
donde cada vecino tenía su papel
y cada esquina guardaba un secreto.
Pero el Cumbre se fue.
Se apagó como esas estufas finales,
sin estruendo, sin despedida suficiente.
Y la modernidad callada, prolija
fue levantando rejas, cerrando puertas,
encerrándonos en casas
donde la noche ya no respira igual.
Sin embargo, de vez en cuando,
una voz en alguna cuadra, una frase suelta,
un recuerdo que se escapa
como rollo viejo de película,
nos devuelve el murmullo, el calor,
la risa compartida.
Y entonces, por un instante,
el Cumbre vuelve a encenderse,
los ventiladores giran otra vez,
el gallego sube su escalera,
y el barrio ese barrio respira como antes.
Como si nada se hubiera ido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

"Gracias por comentar mis letras....espero tu próxima visita....."

Entre Vos y Yo. +

El brillo de tus ojos, el color de tu cabello y la sensualidad que despliegas en cada palabra de enojo, solo está en vos, en las canas que e...