domingo, 16 de febrero de 2020

DIECISIETE CERO CINCO. *

El sol se llevó tu voz entre nubes sedientas
de relámpagos y suaves caricias de agua en la tarde,
la tarde noche se hizo interminable, ya no sé
ni cuando fue que tu cuerpo se deslizó con el mío
en aquella triste despedida, solo recuerdo la partida
del tren de las diecisiete cero cinco en punto.
Luego el sacudir de durmientes en los vidrios repartidos
de la ventana de casa, la vela que se apagó
al paso de la brisa, el comienzo de las gotas
sobre la galería, y en tardes como hoy
intento recordar tu nombre pero la memoria,
juega a escondidas con el corazón y
se pierde en poesías intentando recordar
el olvido entre varias hojas vacías
donde busco tu nombre algunas noches
de tormenta cuando escucho las primeras
gotas sobre el alero de chapa.


VUELTAS. *

Se fue la tarde
entre vagos mensajes
y excusas difusas,
el viento se llevó
los últimos suspiros,
y el otoño cayo
con la luna sobre Buenos Aires.
A lo lejos un tango
grito en fuelle,
la decepción y en el parque
la oscura calesita
siguió girando
lentamente la espera.

MENSAJES EN SILENCIO. *

El cielo llora,
ríe, sonríe ,se enoja y vuelve a reflejar
el alma del día,lo ensuciamos, veneramos
y extrañamos detrás de las nubes,
pero él siempre está ahí en el celeste azul
de cada día, en el horizonte sublime
donde bailan las estrellas con la luna,
yo escribo tú nombre por que se,
que a distancia me escuchas en el silencio
y percibes mi corazón solo ahí,
donde me buscas sin encontrarme.
Me tienes en el suspiro del viento,
que acaricia tu mejilla cada amanecer
con el mensaje de palomas que
te invitan a la vida.
Dentro del sostenido horizonte,
de las almas compartidas sin distancia,
abrazando las mañanas cálidas,
las tardes de sol y el ancho río de sonrisas
que nos separa sin siquiera saberlo entre,
amarronadas aguas que vienen y van
dejando besos, caricias y mensajes en silencio.

MAGIA DE LOS DUENDES. *

Tus manos acariciaron suavemente
mi espalda sobre aquella blanca
y corta sábana de hotel,
luego mis dedos jugaron entre tus manos
y en el doble ida y vuelta las caricias,
se transformaron en pasión,
descontrolados conscientes hicimos de la noche
las horas más largas del día olvidando los relojes,
el tiempo se perdió entre nuestros cuerpos,
y la magia de los duendes nos encontró entre fábulas
de bellos colores, haciendo del amor, la fusión perfecta
de almas desconocidas y solitarias,
del último vuelo rasante sobre la habitación
de la insólita despedida, antes de hacernos humo
como dos desconocidos.

viernes, 14 de febrero de 2020

PARA VOS. +

Bella,
estás preciosa, sonríes
mientras te acomodas el cabello
que te molesta en los ojos,
o mientras miras al vacío,
hundida en aquella canción,
que te recuerda algo especial.
Cuando decís que tienes
un cuerpo que ya no  te gusta,
o no puedes con la soledad,
cuando estés triste, recuerda que eres preciosa.
Cuando ya no te quede nadie en quien creer,
cree en vos.
Cuando ya no tengas nada que querer,
quererte a vos, cuando ya no tengas por quien sonreír.
Sonríe por vos.
Y cuando ya nadie te lo diga,
recuerda que yo lo hice una vez,
y te dije... hermosa.
Y si,
esto es para vos, la que me lee,
con quien hemos reído juntos,
la que estás igual de sola que yo,
y te gustaría que hubiera alguien ahí,
este puto 14 de febrero y  te dijera,
qué hoy estás más preciosa que nunca
ese, soy nuevamente yo
que a distancia, pensó mil cosas para decirte
pero las guardo en el silencio
entre nubes de algodón
y música de terciopelo
solo para vos.

martes, 11 de febrero de 2020

SIN REGRESO. *

Se llevó las demoras y
los minutos perdidos,
las agujas y los silencios
del segundero girando,
su cartera fue mochila
de un tiempo sin regreso,
su cuerpo dejó
el vació incondicional de todo
simplemente por caprichos
difíciles de olvidar.
Partió y el aura de madrugada
se llevó su nombre
camino al bajo por la avenida,
un tango la nombra
en el silencio de aquella
esquina y en el último rincón perdido
en el salón del bar,
te vuelvo a recordar
entre las mismas
consonantes y sílabas
que siempre lo hice
contigo a mi lado.

MONOAMBIENTE. *

La llovizna moja tu rostro encendido,
la noche desdibuja la luna,
y entre espesas nubes caminas
descalza la vida solitaria
sobre el piso tibio detrás
del ventanal donde escondes
silenciosamente los días,
solo ahí tus secretos guardan
los mas diversos colores,
los mas tristes recuerdos y las
muchas alegrías que juntos,
compartimos desde aquella noche,
cuando entre mates y besos
se nos fue la vida,
casi  sin conocernos.

SIN NOCHES. *

Te fuiste en el silencio
de las sucias nubes
que cubrieron el cielo
en la noche de verano,
rompiste la luna en cuartos
las estrellas en octavos y
el último tango quedó,
colgado de la soga
en la terraza esperando
el sol de tus ojos
que nunca volvió,
bella musa de la melodía
en violines resecos al alba,
de lejos un leve susurro llegará
para vos al oeste del monte
donde descansa la paz
y duerme el cuento
que juntos compartimos
en las madrugadas sin noche.


TRISTE DESPEDIDA. *

Te busqué por todas las calles
de este loco Buenos Aires,
desarmado entre
corcheas sostenidas,
al ritmo tristón
de algún tango nostálgico,
en las noches de viejos bodegones,
colmados de nostalgia
pero el río se llevó tu nombre
en el recuerdo y hoy . . .
Recorrer aquellos rincones
compartidos a besos y
profundos abrazos,
son la triste melodía inconclusa,
de aquello que un día
pudo ser y por magia,
se esfumó con la luna
en la última madrugada,
cuando el sol estalló
entre las estrellas y vos,
partiste con él sin despedida.

PARÉ. *

Paré para conversar en
la soledad de la noche,
desde mi corazón hacia
la soledad de tu cuarto
dónde encuentro 
cada día la calma, 
que llega de tu suave
forma de decir y comprender
cada intención surgida,
desde el hemisferio de los
profundos sentimientos,
acompañándonos en el baile 
de cuerpos enlazados que a diario,
cuando la luna nos presta la
melodía encantada bailamos juntos, 
en el difícil y hermoso camino 
de nuestra increíble y única historia,
rodeada de duendes guardianes de secretos
de ambos compartidos y jamás revelaremos.

lunes, 10 de febrero de 2020

SIN VOZ. *

Con la prolija taza de café,
cada noche acompañada de suaves sábanas,
tu cuerpo descansa del trajín laboral,
y destierra nostalgias en la mente;
del otro lado las palabras van y vuelven
en un sincronizado estallido de viejos
y dolorosos recuerdos vividos.
Así, compartiendo, sonriendo, conociendo
y escuchando la casualidad de una música
por el duende elegido, pasa un día más
de grata sincera amistad, de profunda confidencia,
en un común acuerdo explícito sin programar
en el profundo silencio de la noche
donde la voz, ya esta de más.

Entre Vos y Yo. +

El brillo de tus ojos, el color de tu cabello y la sensualidad que despliegas en cada palabra de enojo, solo está en vos, en las canas que e...