como sueño de verano
los días de noviembre, inundo las callescon su frágil perfume de dama inocente,
la luna espero cautelosa su salida entre
nubes pasajeras, y le contó el secreto
que solo ella supo en madrugadas
de esta pasión descontrolada del amor magenta,
entre sabanas blancas y paredes manchadas
de viejos recuerdos cantados en do menor.









