entre viejos pensamientos
y amnesia
de lágrimas arrinconadas,
en viejos estantes
llenos de libros.
Pasaron los años . . .los rincones de viejos cafés,
las salidas
de entradas vacías,
en sucias madrugadas
de polen desechable
y la vuelta al barrio,
a la esquina de siempre,
y a los amigos
de toda una vida,
me perdí
pero sin buscar más,
mirando cerca
y alrededor de lo obtenido.
ahí . . . me encontré
y te encontré.









