Donde no existe
la razón de las palabras,
existe la verdad de los ojos. . .
la razón de las palabras,
existe la verdad de los ojos. . .
Y solo en vos,
con solo mirarte,
se descubre el corazón,
con solo mirarte,
se descubre el corazón,
la sutileza del parpadeo
de los mismos gritan verdades,
y el ritmo del sentimiento,
que solo alberga en un cuerpo,
alguien infinitamente única,
alguien infinitamente única,










