lentamente fuiste relajando la respiración,
tus párpados que se resistían
no pudieron más y cayeron dibujandotu rostro en un sueño profundo y rítmico,
mientras te acaricie el cabello lentamente
hasta el momento que olvide el tiempo
y juntos logramos el descanso de aquella noche,
donde por primeras vez, dejamos de hablar y solo
hablaron nuestros cuerpos a la luz de la luna.









