jueves, 16 de enero de 2020

PERDIDA. *

Detrás de esa ingenua mirada se encuentra
un laberinto de proyectos incumplidos,
detrás de esa sonrisa bella y simpática,
se encuentran lágrimas
de situaciones pendientes,
detrás de esos bellos
rojos y anchos labios sensuales,
se esconden miles de palabras
que tendrías que gritar,
detrás de esas hermosas
y cuidadas manos con
simpáticas uñas muy bien pintadas,
están escondidas las ganas
del tacto a ese hombre, como nunca
lo has hecho y siempre quisiste
acariciarlo todo desnudo para vos.
Por pudor nunca te animaste,
pero hoy ya es tarde,
pues ese hombre soy yo
y ya tengo quien me acaricie.
Espere tanto de tus manos, tus labios y tus ojos
pero te dormiste mirando envases que solo
te dejaron vacía de amor y hoy entre besos y caricias
te recuerdo vacía y fría buscando a la deriva ya
sin saber que . . .perdida en el laberinto de la vida.


PALABRA. *

Tus ojos nunca cambiaron la mirada,
el color, el brillo, como aquella mañana
cuando nos conocimos, el azabache de tu cabello
escondía algunas canas que solo vos sabias de ellas,
y tus palabras y convicciones
fueron siempre inalterables,
caminamos, paseamos jugamos
reímos y hasta lloramos,
el tiempo pasó, las primaveras
trajeron tu perfume, los otoños
se lo llevaron con el viento,
en los veranos volvimos a sonreír
y en el invierno nos cobijamos
en nuestras profundas soledades,
pero siempre supe de vos,
como vos supiste de mi,
por que ambos cumplimos
la palabra de aquel día
que seguramente recuerdas como yo.

EL SARMIENTO. *

En tu recorrido al sol o bajo la tenue llovizna
de una tarde de sábado, visitarte es el placer
navegando el aire, en historia envuelta
en gorriones y verdes inolvidables,
veinte no más, son los kilómetros
de tu bello recorrido, y  en ambas costas
hortensias y viejas acacias festejan el paisaje.
Saber de vos, tu historia en poesía
celosamente guardadas en el fango
que baja del Carapachay, o el misterio
de viejos amores clandestinos sobre
el arroyo Fiambre, hacen del delta
no solo el nombre de un gran prócer
si no, de centímetros recorridos día a día,
metro a metro, kilómetro a kilómetro
de agua que habla, de El Jilguero
que te recorre a diario sin parar trasladando
la vida al centro la locura al delta.
Y yo, que cada vez que te recorro,
visito amigos en la paz que solo vos,
acunas en cada verde entre amarillos
deshojados, y viejas o nuevas palabras de amor.  


OCHO RENGLONES.*

Con sesenta y tres palabras
me despertaste y comencé
a volar el sueño mágico,
de lo imposible, lo perdido
lo recuperado y peligroso,
rompiendo esquemas,
y en ocho renglones yo
te estoy describiendo.



SUSURRO DE IMÁGENES. *

Me susurran imágenes y me alegran
viejos recuerdos en palabras
sueltas que al oído responden
con acarameladas sonrisas,
el tiempo pasa, los inviernos y el calor
van y vienen como aquellas blancas
gaviotas del dulce verano.
Los años se van, pero no la soledad,
y entre viejos escritos vuelves
una y otra vez a desnudarme y yo,
solo vuelvo a vestirte una vez más
en letras después de amarte.

SIN CONOCERNOS. *

Si fueras una flor
sería muy difícil
saber cuál,
pues eres sin igual,
describirte sería imposible,
pero deshojarte y
guardarte dentro de mi
podría ser ideal,
pero privar la belleza
de semejante tesoro sería egoísta.
Caminaremos juntos
y cuando amanezca,
vos te despojarás
conmigo en el fundido
abrazo del beso prometido,
pues aquella noche,
donde juntos compartimos
la luna sin conocernos,
tu sonrisa me dijo que
si, antes de saber tu nombre.

ISLA DE LOS ESPÍRITUS. *

Habla la historia, aveces transmite
sensaciones de lo horrible,
fiebre tempestad y huida,
trasmisión de virus inquietos
sin descubrir, comienzo
de una larga historia por contar,
traslado y muerte, entierro.
Islas de los espíritus
como depósito de almas,
que tras la peste descansan
en el Tigre, cosas y causas
que pasaron y seguirán pasando
a través del tiempo, nosotros y la fiebre,
nosotros y la peste, nuestra historia
caos y el tiempo que pasa,
el Carapachay cuenta la historia
secreta de nuestra vida.

EN EL BARRIO. *

En oblicuas  nubes de la tarde
entre ramas de viejos plátanos,
el barrio acuna la siesta sobre
la hojarasca de cobres veredas
apaisadas al sol de un domingo mas,
la campana de la iglesia repiquetea
sin sonido rodeada de palomas,
y al lo lejos el sonido del tren
espacia las horas casi puntualmente
como acunando almohadas,
en dormitorios solitarios
a la espera de duendes otoñales,
el barrio duerme, la calesita espera,
y una vez mas pasa el domingo
con el ultimo grito de gol que
de lejos trae el viento acariciando
gorriones en  fuga que huyendo
con la tarde, buscan el reparo del día
a minutos de la próxima escondida de sol 

EN EL VIEJO ANDÉN. *

Luciérnagas multicolores y pétalos de rosas blancas,
así de bellos y complejos son tus ojos azucarados
de cada noche, cuando volamos juntos abrazados
al mar de las sensaciones, tus manos,
las mías y un mundo de caricias suaves,
rosas tiernas y de total entrega solo ahí,
a media luz nos fundimos en besos,
y a diario nos contamos a gritos en el silencio
nuestro eterno amor, a lo lejos sigue girando
la música en treinta y tres y nosotros volamos,
simplemente con el susurro del frágil contacto
que nos une desde aquel día, cuando
a ciegas nos encontramos en el viejo andén.

LLEGARAS *

Te espero como el sol del día,
como caricia en la madrugada
del insomnio y esa copa del brindis
después del amor,
sé que llegaras
fresca y desnuda
como siempre
a recorrer mi cuerpo
cansado del agobio
y la rutina,
pronto bailaremos
en medio de la calle
el vals de la alegría,
y vos recorres mi cuerpo
mojándome en la
media noche, donde juntos
descansaremos la brisa del viento
que suavemente sacudirá
la cortina a nuestro lento suave
y acogedor ritmo de la noche entre
viejas melodías de jazz.

CANDOMBE PLATENSE. *

Te deslizas por mi mente
descubriendo rincones
ocultos,sensaciones coloridas
y sorteando obstáculos
impensados, movilizas los hemisferios
en una montaña rusa increíblemente audaz.
La noche transcurre y entre mis manos
espero tu respuesta, mujer de la sinfonía
en re, del violín desafinado,
el rock inconcluso
y la comparsa silenciosa
al ritmo que solo el candombe
me despierta en cada noche,
como los sueños con vos
abrazados a orillas del río,
allá donde el viento
dejo la ultima partitura
a su paso lentamente
entre los besos del alba.


Entre Vos y Yo. +

El brillo de tus ojos, el color de tu cabello y la sensualidad que despliegas en cada palabra de enojo, solo está en vos, en las canas que e...