a diario con lágrimas que nunca creí,
agarró el poder y su hogar se convirtió
en un antiguo conventillodonde de pieza en pieza,
ella demostró la autoridad,
hoy sola y abandonada
lo extraña y lo culpa
sentada en un rincón
envuelta de odio y
diaria revancha,
pero se acordó tarde
de respetarlo,el tiro fue certero.
Hoy todos sospechan
su accionar y callan,
el temor recorre
el conventillo y ella
con culpa y sin remordimiento
sigue siendo entre las sombras,
la dueña del silencio
de muchos, en la oscura
soledad de la complicidad mas perversa.









