párpados cerrados
escondes sueños maravillosos,
mientras viajas durmiendo
la fantasía de cada minuto;
la vida siguey tú acompañas el ritmo
con el fantástico andar,
de ser única
entre las calles de mis noches,
en este loco Buenos Aires
donde las ochavas
esperan sin prisa,
nuestro próximo encuentro
una loca mañana de otoño,
entre hojas y veredas en blanco
para escribir . . .
la mejor historia al dos por cuatro.









