Rebelde y angelical paloma,
cruzas los cielos,
engalanas las tardes
de verano
y remontas el vuelo
de las almas.
Sutil consejera
de la medianoche solitaria.
Tus manos enjuagan palabras,
hilando nostalgias
al son de la vieja canción
de un bolero,
bella estrella
de mi solitario camino,
solo tú, mujer de mi vida,
desnuda...
eres la poesía del universo.
Bella,
sin más que decir,
única.










