con suelto y elegante
vestido blanco,
declaras alegría
en la bella sonrisa al andar.
ofrece tu cuerpo entre mis brazos
y descubro en ti la belleza,
la ternura y la cruzada tentación
nos lleva al éxtasis de la noche
mientras nuestros cuerpos
se dilatan bajo la luna
en el lecho de estrellas
que acunan nuestros nombres
a ritmo sostenido,
hasta el amanecer
mientras el verano refleja el sol
sobre el blanco vestido
en el rincón de la vieja aldea.