arenas suaves y tibias en la soledad
del faro que custodia nuestro andar,
aquí esta la libertad, anuncia unviejo cartel de madera pintado
con letras desprolijas, espacio
para todos y el Querandí de vigía,
los cuerpos desnudos al viento
suave de la costa,
y la caminata
mañanera diaria, aquí y solo aquí
el resto es caretaje de cuerpos
provocativos sin vida.









