se acerca a la orilla,
para acariciarla suavemente
y retirarse, para volver otra vezen un constante ir y venir
al igual que, el día que
va penetrando la tarde en la noche
y esta en el placido amanecer,
esperando el instante
de hacerlo nuevamente,
tal cual, me haré parte
de tu cuerpo en un ir y venir
creciente de placer,
para volver siempre
a tu orilla y,
empezar otra vez.








