refleja en tus ojos ternura y,
en tus labios,

en los abrazos y tus brazos
late el ritmo acompasado
de tu enorme corazón,
que siento entrelazando las manos,
mientras camino a tu lado,
por las bonitas
calles del barrio . . .
que me parió,
a la noche más hermosa,
de tango y blues en azul.