jueves, 29 de junio de 2017

*ARTE.

El arte es, sin dudarlo,
dominar el curso de la emoción,
disciplinar las acciones,
templando el espíritu en el aprendizaje,
alcanzando el equilibrio
entre cuerpo y la mente.
El arte es, sin vueltas,
pulir a imagen y semejanza,
marcar en ella mi presencia
sin dejar de expandir su esencia,
enlazada a mi sentir,
ceñida a mi destino.
El arte es amar con la misma dedicación
quien guía y quien sigue
con la respuesta carente de vacilaciones,
porque, si para mí nació,
se hará siempre mi voluntad en ella.

miércoles, 28 de junio de 2017

*BESO SOÑADO.

En pleno eclipse de corazones,
los nuestros se cubrieron de jalea
en la noche de verano.
Las olas, de lejos, susurraron
la azucarada noche de luna;
nos abrazamos en la calle
como si no existiera
nadie más en el mundo
y el apagón duró lo mismo
que aquel interminable beso deseado,
después de una larga charla
entre tus ojos, los míos
y aquel comienzo
que nunca olvidaremos.
El sueño transcurrió hasta el alba,
la fantasía despertó el día
y entre letras te beso...
nombrándote a diario.

*A ORILLAS CON VOS.

Entrelacé mis dedos a los tuyos
y, en el largo caminar a orillas del río,
sentí el latido
de tu corazón en mis manos
y acelerar el mío a cada paso.
Juntos compartimos el silencio
mientras el agua
acariciaba la costa,
hasta caer el sol.
Aquella tarde
de merienda y conversacion,
donde tus ojos brillaban
y yo... te espiaba
mientras la música del silencio
nos acompañó hasta la despedida
ya entrada la noche de un domingo,
más sobre el río
de las emociones compartidas,
en la complicidad del silencio.

martes, 27 de junio de 2017

*SOÑA / AÑOS.

Llegué tarde...
tus canas ya están cansadas
de esperar el príncipe azul
y mis temores anulan de mí,
todo lo que hubiese esbozado
de vos ante tus ojos brillosos,
como los has mantenido siempre
porque, aunque a distancia,
siempre supe que algún día
nos volveríamos a cruzar,
como lo hicimos
tantas tardes o mañanas,
por aquellos largos pasillos
en plena adolescencia.
donde todo valía,
hasta ser revolucionarios,
y dejarnos crecer los cabellos,
arriba de altos zapatos
de gran taco y diversos colores,
o soltarnos el pelo al viento
en medio de la ancha avenida
esquivando coches,
para correr el bondi.
La vida nos pasó por encima,
y hoy, pasados los años,
tu sonrisa no cambió,
tu temperamento es el mismo
y yo perdí la caradurez
tanto como los cabellos
y pienso más de una vez
lo que antes hacía impulsivamente.
Pero dicen que "así es la vida"
a la cual no me resigno.
Seguiré guardando tu nombre
escrito en aquella regla
de madera milimetrada,
o en aquel placard
donde cada tarde guardaba
el guardapolvo caqui... pensándote,
como si fuera a verte,
a la salida, cuando el timbre
me hacía asomar para verte pasar.
Serán la vida, los recuerdos o la edad,
pero hoy mantengo los principios
del secreto que algún día decidí esconder
grabados en un árbol, que hoy perdura,
y lo cumplo entre letras
escribiéndote, a diario,
en el silencio de la noche.

*MERIENDA EN TUS OJOS.

Leve llovizna de invierno,
nubes pesadas de gris plomo
y, a lo lejos, tu nombre
entre las copas deshojadas
de cientos de álamos;
la ruta y vos
dando vuletas en mi cabeza,
la música y esos temas
elegidos solo para vos
y, en el infierno de la memoria,
tu cuerpo acompañando
el ritmo sostenido del motor
que suena parejo nombrándote
a cada kilómetro devorado
por la incertidumbre
de no poder encontrarte
a mi lado un martes más,
donde con solo tu risa
la vida cambia de colores,
y el blanco y negro se convierte
en pastel de merienda
colorido entre tus ojos.

*TIEMPO

El tiempo se diluye
sin respuesta, sin confesiones,
con verdades ocultas
dadas por entendido
entre vos, yo y los relojes
detenidos en las paredes,
recuerdos de abuelos
o de tíos solitarios;
en la memoria el tiempo pasa
nos vamos encorvando,
dejando secretos guardados
de sueños por realizar,
de palabras por decir
y sentimientos ahogados
en lágrimas secas
y, entre los dos,
el tiempo pasó y pasará
hasta el día final,
donde nuestro nombre
solo quede en la boca
de aquellos que juntos
pasaron momentos
a nuestro lado sin conocer
el secreto mejor guardado.

lunes, 26 de junio de 2017

*SÍ, LA PIENSO.

Sí la pienso,
la veo con absoluta frescura
perturbándome con sus demonios,
desplegándose ante mí,
motivándome
por tan solo admirarla.
Sabe que así me lleva a rozar
lo incorrecto, al perfilar
la sinuosa prominencia de su boca
y la profundidad del abismal cristal de sus ojos,
queriendo en ellos perderme sin retorno,
arden las pupilas en la dilatación
devorando facciones y formas,
consumidas en la euforia sin control
de ahogar mi respiración
diluída en el manso mar
que destilan sus entrañas,
si la veo, la quiero.
si la quiero, le escribo
y, aunque nunca se lo diga,
en el silencio profundo de sus ojos
sé que lo sabe.

domingo, 25 de junio de 2017

*EMOCIONES SOLITARIAS.

El día llegará como la espesa niebla,
como la oscuridad de la noche
y, cual rosa negra,
no me reconocerás;
más no seré tuyo
pues mi alma ya no me pertenecerá,
la entregaré en un pacto de amor
que llevará tu nombre
en la eternidad del tiempo,
será marca indeleble
posesión perpetua que ante mí
sin vacilación declararé
que allí, donde la herida sangra,
brota la fortaleza,
hasta el último suspiro
que exhale este amor inmortal
solo por vos en el desierto
de las emociones solitarias.

*ENTRE PUNTOS Y COMAS.

Habla de un brillo,
de un mar desbordado y vibrante
que fecunda su inspiración,
de la luna soñada
que besa sus noches con fuego,
cuando viaja en alas del verso
galopando sobre  la pasión.
llevando luz en la sonrisa,
como agua de oculto manantial,
jugueteando las orillas
en donde crece el eco romántico
de su encendido idilio azulado,
solo allí está ella
entre brillantes y sonoros destellos
explotando en letras
que buscan su nombre escondido
entre las comas y los puntos
que encierran amor.

*ENTRE COLORES.

En el extraño
submundo de colores
donde el azul predomina
y el blanco se carameliza
en los ojos luminosos,
las lágrimas brillan
y el corazón late a ritmo,
solo ahí
cuando cruzamos la mirada
y la sonrisa es más cómplice
que cientos de palabras,
tu cuerpo de desplaza
entre mis brazos
y, por horas, recreamos
un mundo solo para dos
entre vos y yo,
sin pudor y con la transpiración,
que solo nosotros
podemos darnos
en la intimidad de los colores.

*ESTÁS.

Estás en las noches
que se hacen constantes espirales
cuando te hablo desde los sueños;
en la caligrafía que invento
para lograr alcanzarte con versos;
en el clamor de las ansias
que asaltan cualquier distraído momento;
en los demonios que se agitan
despertando todos mis infiernos.
Estás en la carne, en el alma,
en el sentimiento y pensamiento,
en el diluvio que por ti derramo
hasta la última gota de mi aliento.
en tanto, en todo en mí
y en nada, estás.

sábado, 24 de junio de 2017

*UNA VIDA.

Solitaria de la noche,
entre vivos colores,
tu piel desnuda enhebra
en mi palabras sostenidas,
y entre notas desafinadas
te canto entre poesías
y viejos vinilos
el oculto amor de madrugada.
Mujer de las cosas simples
de la palabra indicada
solitaria ave de jardines desolados
algún día
desarmaré el equipaje
y en dos palabras
te diré una vida.

*ELLA VUELA.

Aquel día
me detuve a mirarla,
el mundo parecía
casi de ella,
y nada le era imposible,
pero detrás de su piel
todo era diferente,
parecía un caramelo
líquido y dulce.
Los años pasaron,
hoy, entre cáscaras,
sueña y vuela al paraíso,
con lágrimas y
con la misma esencia,
pero con la experiencia
de haberse equivocado
y volver a empezar.
La miro, la observo
la escucho y, entre palabras,
le doy mi corazón,
en el silencio de la tarde
donde los gorriones
descansan la paz del día
y ella vuela entre ellos
para despèrtarlos.

*SIN VOS.

Sentir tu alma,
tu piel, tus suspiros...
ver esa lucha interior
entre desnudar tu cuerpo,
o desnudar tu alma...
cruzar tu espalda con caricias,
volverme el viento que roza tu ser...
fundirme por vos y en vos.
llorar, reír, recordar, sentir,
vivir, soñar, amar, morir...
reconocer, negar, explotar, implotar...
Eso, eso somos,
eso podríamos ser
y eso, probablemente,
nos gustaría ser...
puede haber una casa,
una vida, un sueño
unos cuerpos, unas canas
un fuego, un hogar pero
sin vos, no hay nada.

*A ORILLAS DEL SOL.

Sonrisa de primavera
y ojos color café,
la noche viene cantando
en el mundo de revés,
pues llegaste tan brillante
a lucir tan elegante
que en cada semáforo
las luces encienden
de a tres rojos tus labios,
verde tu andar
y amarillo el brillo
que dejaste al caminar,
Mujer del aura perdida
la prosa encontrada
y la musa de cada madrugada
entre tus cabellos,
mis dedos tocan
la mejor música
y tú eres mi mejor canción,
vestida de negro
y a orillas del sol.

viernes, 23 de junio de 2017

*ESTRELLAS EN TU PIEL.

Entre telas de fina seda
tu cuerpo descansa
en la noche de junio,
mi insomnio te nombra
bajo las estrellas
de una noche más,
sobre el loco barrio
que vio caminar la luna
sobre verde parques,
buscando el poema
para hacerlo canción
dedicado a vos,
mujer de la noche
que abrazada al tiempo
duermes dentro de mí.
Te mimo en canciones
y sueño en poemas,
haciendo del día
el sol en tus ojos
la luna en tu boca
y estrellas en tu piel.

jueves, 22 de junio de 2017

*AL DÍA DE HOY.

Al día de hoy
podría llorar sin lágrimas
pues todas las he dejado
en mi almohada abandonada.
Al día de hoy
podría decir de dónde vengo
pero perdí la brújula
y ya no sé adónde voy.
Al día de hoy
solo sé que me siento feliz,
entero y vivo
solo cuando estoy con vos;
nada más me alegra
que simplemente y todo
cuando sonríes te veo
y a tu lado el día baila
entre tus sonrisas
y yo con solo observarte
vivo como nunca
al día de hoy,
y despues de años
de contemplar tus ojos
como en el día de hoy
seguiré esperando
el momento adecuado
siempre como al día de hoy,
para que algún día
sepas, lo que durante años
se vive atado... al día de hoy.

miércoles, 21 de junio de 2017

*SUEÑOS ROTOS.

El sol se tomó la tarde
y la brisa en vos llegó
con perfume de azahares;
la noche enjuagó la luna
de baile con las estrellas
y entre brazos y abrazos
nos confundimos
esperando el alba
de los sueños rotos
mientras el viento de fondo
nos acunó entre besos
de color inseparable.

martes, 20 de junio de 2017

*LO VI EN VOS.

Lo vi en tus ojos,
y esa noche comprendí,
lo que siempre había soñado,
se puede y esta
lo que busqué,
encerrado bajo cuatro llaves
de una gran complejidad.
Quizás algún día
decidas revelar el secreto,
abriendo tu corazón
sobre alguna mesa
de algún viejo café,
donde tantas tardes
nos contamos la vida
entre el sol, las sombras
de un tiempo pasado
y la esperanza de un futuro,
que podamos compartir
donde la luna nos lleve de viaje
mientras el sol
nos acaricie juntos
a la deriva del tiempo
sobre la ruta de la vida.

*AL SOL.

El sol trajo la loca aventura
de llevarte de la mano
a volar una tarde de viernes,
cuando bellos gorriones
colmaban copas
de mullidos árboles
en la primavera de octubre;
las nubes se escondieron
a nuestro paso y,
entre la brisa
que del río acariciaba la tarde,
juntos vivimos
la informal utopía
del regreso a la infancia
hamacándose al compás
de los viejos columpios del parque.

lunes, 19 de junio de 2017

*ALLÁ EN MENDOZA.

La hermosa tarde transcurría, y la ruta espléndida nos conducía hacia el limite con nuestro hermoso país. Chile estaba del otro lado de la inmensa cordillera que íbamos recorriendo mientras las cumbres, cada vez más altas, nos mostraban paisajes increíbles. Los pasos por dentro de la roca nos quitaban, por segundos, la luz del sol que nos acompañaba.
Con el andar de los kilómetros comenzó a perderse, para dar paso a una luna llena, casi naranja, y que parecía un cuento transitando aquella ruta. Entre mate y mate, la charla se hizo cada vez más amena.
Ella me prohibió llamarla "doctora", como lo hacía habitualmente en el trabajo, y comenzamos a tratarnos de vos y tú mezclado entre su nombre y el mío y, entre risas y anécdotas laborales, la noche y la ruta nos siguieron mostrando la belleza mendocina, kilómetro tras kilómetro.
La temperatura comenzó a bajar rápidamente y al llegar al puente del Inca, la noche parecía día a la luz de la hermosa luna. "Paramos aquí", dijo ella, y así fue. En la ruinas de un viejo hotel donde las aguas termales bañaban las piedras de lo que queda de dicha construcción y, entre saltos y piruetas entre las piedras, la geóloga me fue contando la historia de dichas piedras y el porqué de cada color y el motivo del tipo de agua y su temperatura.
Mientras me comentaba el color de los metales que se encontraban en las piedras a temperatura elevada y el agua que largaba un vapor casi sanador, según recuerdo, ella se comenzó a quitar la ropa. Una vez desnuda totalmente se acomodó en una pileta muy rústica, tipo bañera, por donde corría el agua a temperatura elevada. Yo, asombrado, quedé inmóvil por la acción, pero ante el pedido de "antes de quitarte la ropa ve al carro y trae los toallones del baúl y el mate", no tuve opción y, en minutos, estaba sentado frente a ella, disfrutando de la hermosa temperatura de aquella agua y de un rico mate en una situación jamás pensada pero inolvidable.
Y así, mientras la luna giraba, fui conociéndola a ella y su forma de ver la vida un poco más, de la que aprendí muchas cosas, dejando viejos tabúes arrumbados en medio del vapor del agua y la nevisca que comenzó a vestir la noche, ocultando la luna, antes del regreso al auto cuando ya comenzaba a despuntar el día, allá donde las montañas guardan secretos que solo la naturaleza comparte entre el viento, el tiempo y la experiencia de vivir.

*ELEGANTE.

La belleza está en tus  ojos,
en tu forma de ser mujer,
capullo fuerte
en rosas de acero
y frutillas color miel
en tu corazón.
La belleza está en vos.
Palabras justas,
silencios profundos,
sonrisas compinches,
mujer de caramelo
jugosa cicatriz de la vida,
a diario curada al sol
de tu vista de leona.
Decir más de vos
es ensuciar palabras,
pues tu presencia dice más
que mil vocales conjugadas
con cientos de consonantes.
Bella, solo vos,
el resto, aún
no dejó la lactancia
para convertirse en Mujer.

domingo, 18 de junio de 2017

*PASÓ

Un día pasó...
no recuerdo cómo ni cual,
pero vi tus ojos por primera vez,
y penetré a través de ellos
a recorrerte en el silencio
donde a diario descubro
quién fuiste, quién sos
y quién aparentas ser.
Aquella humedad me persigue
y, gracias a ella,
hoy te pienso, te sueño
me desvelo a diario
en el silencio
de la luna estrellada.
Te escribo entre viejos vinilos
rodeado de libros...
nombrándote en el silencio
de la noche cerrada.

*SIN ANIMARNOS.

De a poco nos van dejando;
las sillas se apilan en el rincón
y cada noche llega el recuerdo,
y hasta el temor de sabernos
cerca del mismo viaje.
Mientras tanto
los solitarios de la luna
seguimos buscando
sin encontrar, sin mirar,
sin detenernos a pensar
que quizás juntos podríamos
vivir lo mucho o poco
que nos queda,
de la mano solitaria
que busca
lo mismo que nosotros
y no nos vemos.

*SILENCIO DE NOMBRE.

Llegaré,
como la espesura de la niebla,
como la oscuridad de la noche
cual caballero de negra estampa.
Me reconocerás,
más no seré tuyo
aunque llegues a ser mía
pues mi alma ya no me pertenece,
la entregué en un pacto de amor
y ahora lleva tu nombre
por la eternidad de los tiempos.
Y el mío hecho letras
es marca indeleble
que a ti me ata;
una posesión perpetua,
sin vacilación, porque allí,
donde la herida sangra
también fluye la fortaleza,
hasta el último suspiro
que exhale este amor inmortal,
solo por ti
y el silencio
que guarda tu nombre.

sábado, 17 de junio de 2017

*ME QUEDO.

Me quedo con el sol
que brilla en tus ojos,
las estrellas
que titilan en tus labios
y la nieve que cae
de tus finos cabellos,
con tu sonrisa y tus carcajadas
tus lágrimas y tus pupilas
húmedas de caramelo;
con tus palabras consejeras
y tus enojos pasajeros,
me quedo con todo de vos
aunque nunca fuiste...
ni serás mía,
como yo soy de vos
el que, a diario, te escribe
en la loca fantasía
de saberte única
en el mundo de los cuentos de hadas,
mujer de las mil noches
envuelta en poesías
solo por y para vos.

viernes, 16 de junio de 2017

*CUARENTA Y SIETE.

No escribía poesías,
solo leía libros de política
que me recomendaba 
algún amigo,
pero un día llegaste vos
y pasaste frente a mí . . .
otro día conversamos,
compartimos aquel
inolvidable cumpleaños de quince...
De ahí en más
comencé a seguirte a cada cumple
y a buscarte en cada recreo,
y hoy llevo cuarenta y siete años
escribiéndote en el anonimato
del casi poeta de las sombras 
en busca de aquellos ojos
que brillaban
en el oscuro pasillo de una escuela.

*JUNTOS.

Te voy a seguir
alrededor del mundo
si es necesario,
jamás escondiéndome
siempre a tu lado.
Cruzaremos océanos
límites, idiomas, meridianos
y distintas religiones
en la travesía.
Volveremos... no lo sé,
pero estés donde estés
siempre,
hasta el último de mis días
a tu lado, yo estaré.

*LA LUNA PARA VOS.

El viento me trajo,
entre nubes y llovizna,
tu nombre sobre el teclado y,
entre la humedad del día nublado
y la amenaza constante
de la fuerte tormenta,
por la rendija
del hemisferio de las sensaciones,
antes de llegar a la razón
te desvestí en palabras
cóncavas y convexas,
retirando de a poco
el vestido, el soutien,
y en palabras jugosas de piel
te dibujé en letras,
mujer que ruedas sobre mi cabeza
durante horas sin saber
más que escribirte,
en el silencio del abrazo
a las letras con tu nombre,
te seguiré buscando
hasta encontrar el momento
y la decisión, de que sepas
lo que a diario
escribo solo para vos
en la soledad
del cuarto creciente de la luna
que elegí para describirte
en la soledad de cada noche.

*ENTRE ELLA Y YO.

Segura y fuerte,
así cuentas la historia
entre bambalinas,
ante un mundo virtual
que, a diario,
transitas con tus yemas
sobre algún frío y hostil teclado
de algún insensible
procesador de información.
Pero aquel día,
no recuerdo cual,
decidí, por las noches,
no apagar más el mío
pues sé de vos,
más de lo que imaginas
y la cáscara que te cubre
es más frágil que un cristal,
y tanto vos como yo
sabemos que,
ante el primer llamado,
allá o aquí nos encontraremos,
juntos para resolver la vida
en palabras...
y las penas en un abrazo.

jueves, 15 de junio de 2017

*CONTANDO BAJO LA LLUVIA

Quiero contarte algo,
aunque sean los lunares de la espalda
o los sueños en los que te encontré;
quiero contarte cada detalle de tus manos
o los momentos del día en que no estás.
Quiero contarte algo,
debe ser un secreto, algo interno,
tal vez debería empezar acercándome
pero desde hace unos kilómetros
comprendí que eres mejor contando
de lo que yo puedo recordar.
Te cuento dos, tres, todos tus deseos;
cuento cuatro o seis anhelos míos,
cuento diez u once pasos lejos
y, tal vez, doce horas hasta tu regreso
pero tú eres una experta contando,
cuentas de cien en cien mis fallas
y miles de cosas que he olvidado;
cuentas hasta en décimas
lo que me has perdonado
y hasta pierdes la cuenta
cuando lo has recordado,
me has contado de todo
pero te has olvidado de contarme:
yo no cuento entre tus planes,
no soy yo una cuenta pendiente.
No te animas... o lo has olvidado.

ÚNICA.

Al sol perdida una tarde
Tu mirada detenida
sobre tu pecho habitado
por mi cabeza,
Tu mirada perdida
tus pies que juguetean
en el silencio de esta tarde
de junio donde
 la felicidad habita
en el sofá de saavedra
como algo habitual.
Pasa la tarde y
es tu mirada quién la recoge
yo quedo absorto al verte
recogiendo la suerte en tu regazo
abrazando el destino de piel mestiza
de manos grandes y ojos de búho
Incapacitado para hacer otra cosa
que sólo mirarte eternamente
como maravillosamente única.

*BARRIO EN OTOÑO

Partido y triste, mi corazón,
te llama a gritos
en el silencio de la noche;
la neblina inunda las calles
del loco barrio verde,
que empapado de humedad,
respira tu nombre,
con mi paso lento
en busca de la luna,
como cada noche,
detrás de la vieja avenida
que zigzaguea tu nombre
entre las ramas de los árboles,
que el otoño deshojó,
y, en retirada,
baila el último tango
en la madrugada.


miércoles, 14 de junio de 2017

*ENTRE NIEBLAS.

Pupilas dilatadas y,
entre pausados cafés,
se va escapando la noche;
confesiones de invierno,
sonrisas, lágrimas y bronca;
la calles lucen solitarias
como nosotros;
la espesa neblina
el frío, la penetrante humedad,
los primeros bostezos...
y el último café.
Buenos Aires y el recuerdo
de un tango inconcluso,
atrapando la luna
antes de la despedida;
tu partida, el adiós
y un sonrisa envuelta
en la última lágrima gris
de la extinguida noche.

*PARA ELLA.

A esta altura del partido,
debería confesárselo,
sin ningún temor, qué más da.
Me acuesto pensándola
y me levanto con ella
instalada en mi cabeza.
Debería abrazarla
hasta partirla,
como casi lo hice
más de una vez,
o gritarle, de cerca
lo mucho que la extraño.
Debería, podría, intentaría
gritaría pero... no puedo.
La vergüenza,
la maldita vergüenza,
puede más que mil palabras.
Por eso seguiré,
como desde hace muchos años,
escribiendo poesías en silencio...
solo para ella.

viernes, 9 de junio de 2017

*CUARTO

Pasaron cuarenta años
bajo muchas letras
hiladas, ordenadas
y desordenas
y dejé el lápiz por el bolígrafo,
el bolígrafo por la Olivetti,
después vino la pc
y, ahora, en la notebook,
sigo escribiéndote
a vos, como lo hice siempre
en la soledad del cuarto,
con la radio de fondo,
los vinilos esperando
y el secreto...
que me llevaré de ti.
Pero quedará en la impronta
de cada palabra
y, algún día, conocerás
la clave para descubrirlo.

*RIOBA.

Se fueron la plazoleta,
los cines, la pizzería,
la noche de la esquina;
se fueron Chona, Francisco,
el Nene y, dicen,
llegó el progreso...
Te prefiero simplemente
como eras, como fuiste,
con la esencia
de saberte un poco mío,
cayéndote de la capital,
siempre al límite de lo informal;
verde, cortado por las vías
cantado por el polaco
y vestido de murga
por la avenida,
barrio marrón por donde lo mires
profundo por donde lo busques
e inundado por la desidia.
Barrio, pedazo de mis días,
de mis noches de eterna soledad
sentado en la plazoleta.
Hoy te cuento un tango más,
en la esquina de Saavedra,
Tronador y ex Del Tejar,

jueves, 8 de junio de 2017

*ELLA.

Tiene ese qué sé yo, viste,
camina como nadie
y su voz endulza
el café de cada tarde,
su cabello vuela
y, entre gaviotas, se confunde
el cielo con el mar;
escucha como pocos
y aconseja como solo ella
sabe hacerlo...
hasta en los silencios.
A veces pienso que no es de aquí,
pero sí, existe, es real
y... es ella.

*NUNCA.

Nunca faltaré a la cita,
ni el día en que te vayas,
pues ese día
partiré con vos
y, juntos de la mano,
conoceremos
lo que tanto nos intrigó
desde que nos conocimos.
Si me citan primero
quédate aquí, pasea,
ríe, canta y recuerda
que esté donde esté
siempre cuidaré de vos.


martes, 6 de junio de 2017

*ANIMARSE O NO.

La poesía volará
del teclado a la pantalla,
de la pantalla a tu casa
y, ensobrada, pasará
por debajo de la puerta
a convertirse
en paloma mensajera
de todos los sentimientos guardados.
Sentada te asombrará lo que leas
y así podrás comprender
que la vida siempre
te da una sorpresa más,
justo el día menos pensado
y, a partir de ahí,
todo quedará en manos
de una simple utopía de la vida
que, a veces, no vemos
o dejamos pasar.
La absoluta y personal
decisión de intentarlo
una vez más,
o dejarlo detrás de la puerta
arrumbado, como lo que podría haberlo sido
y no te animaste... una vez más.

lunes, 5 de junio de 2017

*MDQ.

El auto estaba estacionado frente al mar, los altos acantilados los separaban de él y la fuerte lluvia pegaba en el parabrisas como castigándolo. Los vidrios comenzaron a empañarse y el océano se desdibujó detrás del diluvio hasta encender el desempañador. Ella mira fijo el horizonte, ahí donde la línea del mar se confunde con las espesas nubes; el limpiaparabrisas iba y venía sin cesar, lo mismo que su mente que no encontraba el equilibrio justo entre cabeza y corazón. Él la miraba fijamente, comprendiendo todo, por la radio anunciaban más tormenta, mucha agua todavía por caer. Comenzaba a anochecer, ella lo miró a los ojos y comenzó a besarlo, apasionadamente. Mientras saca las esposas del bolsillo de su campera, él mantiene los ojos cerrados. En tanto se siguen besando ella velozmente esposa su muñeca al volante y baja del auto. En décimas de segundo él la ve tirarse desde el alto acantilado y entra en un terrible pánico enloquecedor. Desesperado intenta llegar al celular y llamar a la policía.
A las 20:30 llegó el patrullero, a él lo están indagando, mañana con el día probablemente sepamos algo de ella... Mientras, en Mar del Plata, sigue lloviendo torrencialmente y por la radio, la televisión y los portales de internet las especulaciones del nuevo femicidio ya recorren el mundo . . .

domingo, 4 de junio de 2017

*SUSY.

Detrás de aquel vidrio estaba sentada Su silueta esbelta llamó mi atención y no dudé ni un segundo en entrar a tomar el café de cada tarde en ese bar. Me senté muy cerca de ella, encontré la ubicación ideal para contemplarla en silencio. Se acercó la camarera y, en pocos minutos, disfrutaba del café y de su hermoso color tostado. La miré fijamente y cerró los ojos comprendiendo mi gesto.
Pasó muy cerca la camarera y me atreví preguntar si sabía su nombre, se sonrió y me dijo "espere, el dueño sabe, ya le averiguo, yo no lo recuerdo, soy nueva pero ella es habitué".
"Señor, se llama Susy", y volvió a sonreír. Le pedí otro café y seguí contemplándola. Ella se había dado cuenta ya de mi mirada, me levanté muy despacio de la silla, corrí la mesa y la silla de al lado, me acerqué suavemente para intentar que se sentara en mi mesa; di dos pasos, se levanto raudamente y se corrió a otra mesa...
Detrás de la barra el dueño del bar me dijo: "Susy es muy arisca, no le gusta que la molesten los clientes; se viene corriendo a la barra, es una gata vieja ya y está cansada de los manoseos; ahora se mete en su cuna y duerme hasta mañana. Eso sí ,es muy limpita, ensucia siempre en el colchón de piedritas. Le pagué los dos cafés y me fui a caminar un rato, pensando qué hermoso animal es la gata del bar. Lo frecuento seguido pero de la otra vidriera, no sabía
de la existencia de Susy.

*EL DIBUJO, VOS Y YO.

La escalera del vestuario, detrás de la Cachila, nos reunió como más de una tardenoche, sentados ahí tuvimos una larga conversación. Ella acomodaba mi corbata azul y yo hacía lo mismo con su largo cabello castaño claro, que enredaba entre mis dedos como un juego en cada encuentro, pero decidimos cortar nuestra alocada relación de adolescentes, los dos teníamos miedos, miedo al futuro que comenzaba en poco tiempo, detrás de las libres rejas de la escuela. Nos esperaba en pocos meses un futuro casi incierto, pero futuro al fin, y compartirlo era insostenible, por lo menos como ella quería . Nos tomamos las manos fuertemente y ella con un rostro casi de enojo partió a su casa, a mí me esperaba el entrenamiento, que no cambiaría por nada.
Pasaron los días y, justo en la escalera, nos cruzamos frente al cuartito. Yo entraba, ella subía, se acercó y me dijo al oído casi susurrando: "Te espero en la Cachila, en en el recreo largo".
No podía fallarle, volví al taller, le comenté al Tano,que debía tener una conversación y, como siempre, cuando le decíamos la verdad, me dijo "vaya y pórtese bien, pero vuelva".
Sonó el timbre, corrí bajando rápido la vieja escalera y el largo pasillo de talleres; llegué a la Cachilla y viendo su figura desde lejos, pensé mil cosas en cada paso, a su encuentro.
Nos sentamos mirando la cancha, en la escalera de acceso al vestuario, como lo hacíamos tarde a tarde, en el recreo  de las 18,20, y los dos encendimos cigarrillos que compartíamos hacía meses y me entrego un dibujo, hecho por ella, dedicado a mí, Me dijo: "Algún día encontrarás la mujer de tu vida y ojalá sea ésta que dibujé pensando en vos y para vos". Me provocó una sonrisa, largué una carcajada y ella endureció su rostro, retirándose, simplemente dijo: "No entendiste nada..." y se fue, recogiéndose el cabello, hacia el aula antes de que sonara el timbre de fin del largo recreo.
Pasaron muchos años, no supimos nada uno del otro en ese tiempo, pero yo conservaba ese dibujo.
Hoy encontré esa mujer, y como le prometí aquella tarde la cuidaré, protegeré y trataré de amarla como tantas veces conversamos; es casi la utopía de aquella adolescencia tan linda compartida y conversada pero, ante todo, es mi palabra, la que alguna vez le di, hace muchos años, en nuestra querida escuela y hoy, convencido de que tenía la razón que aquel día no le di, publico aquel dibujo y le grito. "¡La encontré!".
Ojalá nos encontremos en este sincero relato de pocas palabras, pero de cuarenta años de vivencias separadas, que hoy vivimos por primera vez en la adultez. Y ojalá vos comprendas que todo lo que pensamos hace tanto tiempo (y que no pudimos realizar juntos pero nos prometimos realizar por separado) hoy lo vamos a cumplir, como quizás nunca imaginamos.
Pasó el tiempo, con el transcurso de los años y las experiencias vividas y hoy, cumplidos ya ambos los sesenta años, sabemos mucho mejor que aquel día en que me entregaron el dibujo, que todo es posible sin importarnos la edad ni el tiempo que nos queda por delante sino las ganas de caminar juntos, acompañados y de la mano siempre, como lo hacíamos en nuestra adolescencia.
El dibujo lo encuadré antes de que perdiera los bellos colores que sus manos imprimieron con lápices y ahora corona el rincón donde, a menudo, tomando mate y escuchando música pasamos horas interminables recuperando el tiempo perdido y recordando, de vez en cuando, un pasado del cual nos arrepentimos de algunas situaciones vividas, pero en donde la experiencia, los hijos y la vida hicieron que hoy nos encontremos para disfrutar de las cosas más sencillas del diario vivir, quizás con más temor, pero convencidos de que jamás nos haremos daño, pues ya la vida nos puso a prueba más de una vez y salimos ilesos de algunos golpes siempre adelante para, hoy, compartir un café en alguna esquina y saborearlo como una fiesta de encuentro y entendimiento, hasta que el tiempo quiera, de nosotros seguir sacándonos una sonrisa a la luz de la luna, en la noche más oscura pero viviendo la felicidad de una adultez compartida sin reproches ni reclamos, simplemente con entendimiento, caricias, abrazos y la interminable conversación de cada encuentro.
.

*A METROS.

En el silencio de la tarde,
el domingo castiga recuerdos,
y en ellos tu presencia penetra
desde los álgidos rincones,
del prematuro invierno,
a traer el calor de la angustia
derramada en letras
de simples contenidos,
vacíos de realidad
y sonrientes de pura belleza
al simple compás
del sonido del tren
que pasa, como vos,
en mi memoria... a metros
sin saber de mí.

sábado, 3 de junio de 2017

*LOCO BAIRES.

Escondido en los recuerdos,
de aquello que quizás pudo ser,
dejando metáforas colgadas
detrás de cada puerta
en las extensas charlas
de un loco Buenos Aires,
que pide el respiro
a la inspiración noctámbula,
dejo una rosa de papel,
y debajo del servilletero
mi última poesía, mientras,
detrás del vidrio empañado
pasa la musa que me lleva
a descansar la noche
sobre tus enredados cabellos
sobre mi almohada

*PASADAS LAS CERO.

Cuando se esconde el sol
y la luna despunta entre estrellas
el cielo inmenso
de las almas inquietas, despiertas
llenas de creatividad,
tus manos agitan la espesa neblina
de la noche sostenida
y al ritmo de corcheas y semifusas
la pasión se convierte
en el arte de la imaginación.
Los cigarrillos comienzan
a consumirse en el viejo cenicero
y, entre cafés y viejas melodías,
despiertas la vida
en medio de la oscuridad,
mujer noctámbula,
de mis versos dormidos.

*DE AMORES OCULTOS, EL SUR VIVE.

"Desde la ventana del inmenso living vidriado de frente a la ruta 3 y en aquella casi primaveral tarde de domingo, recostado en el sillón casi adormecido escuché golpear la puerta de madera de acceso, suavemente "adelante, está abierto", dije con en voz alta y entró Carlitos con su mochila al hombro y campera. "¡Vamos, daleeeee!". "¿Dónde? - pregunté - ¿dónde querés ir ahora,  no tengo la camioneta". "Vamos - dijo - tengo latas de cerveza y coca cola, nos vamos al glaciar". No dudé mucho, la aerosilla todavía funcionaba y se lo comenté. "No, vamos caminando, hoy se rompió. Dale vamos".

Y así fue como comenzamos la larga caminata, el glaciar parecía estar ahí, a cuadras, pero fue largo el camino hasta la base de la aerosilla y luego entre piedras y un poco de nieve; el ascenso hasta los hielos permanentes una vez más, pero esta vez, caminando y de paseo,  pues el domingo era el día que, de vez en cuando (no muchas veces), descansábamos del centro de investigaciones.

La caminata fue amena, esta vez no se habló de trabajo y entre las piedras y los borcegos esquivando y saltando debajo de los cables, llegamos después de un largo rato al hielo eterno. El sol brillaba como nunca sobre la nieve congelada, buscamos unas piedras para sentarnos y descansar los pies que ya estaban por lastimarse. Enterramos las latas en el hielo para después de un tiempo poder beberlas.

En aquel descanso, la vista es la fotografía soñada de la ciudad del fin del mundo y el lugar imposible de describir tanta belleza: las montañas, los montes, las lengas y el canal hacen de la bahía la gran postal, ¡¡¡Allá donde dobla el viento y termina nuestro hermoso país!!!

Carlos venía de Bahia Blanca, esa era su ciudad natal y estaba en Ushuaia solo como yo, pero hacía un par de meses más que ya circulaba por la ciudad solitario, los domingos . Me contaba como buen geólogo el secreto de cada montaña con historias de miles de años pero, esa tarde, quedó pensativo con la vista perdida en el canal. Lo observé reiteradamente y el silencio parecía ser interminable hasta que vi correr unas lágrimas por su mejilla y pregunté si quería contarme algo, me miró, lo palmeé y largó un llanto que intenté consolar entre mis brazos, en poco tiempo se repuso y así comenzó a contar con la voz entrecortada su pasado en la ciudad natal donde dejó, después de muchos intentos, el gran amor de su vida, que me describió con detalles tan maravillosos que en cada relato sus ojos volvían a brillar de emoción y todo parecía estar reviviendo allá, en la cumbre del viejo Martial.

El sol comenzaba a dejarse escapar entre las nubes y de a poco comenzamos el descenso, algunas luces de la ciudad comenzaban a encenderse pero, apurando el paso, llegamos a la casa junto con la noche, el viento comenzaba a estirar nuestro rostro y la calefacción del CADIC fue el alivio al término de la tarde y el comienzo de una noche mágica.

Mateamos mientras  fuimos preparando la pizza que  teníamos para la cena y confesiones de viento y lágrimas. A los dos el sur nos traía recuerdos diariamente y siempre relacionados con el pasado inolvidable, con dos mujeres que no teniendo nada que ver entre sí, giraban en nuestra cabeza sin antes haberlo comentado y, en medio de todas las casualidades, ambas descripciones parecía que estuviéramos hablando de la misma mujer, las dos pequeñas mujeres de estatura y tamaño, las dos grandes artistas y a las dos ambos hacía años que no veíamos pero ambos guardábamos el secreto el de que ninguna sabría el porqué de nuestro sentir por ellas.

En el living con los leños encendidos y mirando de frente el monte Susana, brindamos por ellas, por el amor, la amistad, el silencio y un encuentro inesperado en el culo del mundo donde las penas duelen como el viento en nuestro rostro y la nieve sacude nuestro corazón pero nunca lo enfría de amor hacia ellas.

jueves, 1 de junio de 2017

SUEÑO DE UNA NOCHE DE REYES.

Aquel sensual vestido corto, verde agua, sin breteles, ajustado. Aquel sensual vestido iluminó la noche. Las estrellas estaban más cerca que nunca, nuestras manos se estiraron, bromeando para agarrarlas unas a otras, y la luna llena, sobre el verde campo nos acompañó en aquella hermosa noche, ya inolvidable.
Él se desparramó debajo de la cama, el día agotador se sentía en su profunda respiración que mantuvo a ritmo toda la noche sin darse cuenta de nada de lo sucedido centímetros arriba de su cabeza.
Arriba, el hermoso resplandor de tu sola presencia, iluminó la noche de la oscura habitación por donde, se desdibuja su silueta entre las rendijas de la cortina que nos dividía del afuera.
Aquella noche, como si fuera una espiga de trigo dorada y esplendorosa, tu cuerpo se deslizó entre mis brazos marcando tu presencia y acentuando una vez más su "sí, aquí estoy,aquí. Soy yo".
Por un largo rato nos fundimos el uno con el otro; nos entregamos sin tabúes ni prejuicios y volvimos a recrear un nuevo estallido para nuestra sutil y reciente historia la cual iremos consensuando sin presura , momento tras momento, cuando a solas, vivimos un mundo que no es el mismo que día tras día compartimos con ustedes, es el nuestro que recreamos solos, entre ella y yo en cada encuentro.
Pasó el tiempo,volvimos a Buenos Aires y la rutina nos devoró, el recuerdo de los días de campo quedaron arrumbados en el baúl de las lindas nostalgias y los momentos inolvidables, la luna nos espera en un próximo encuentro y las estrellas bailan esperándonos, cuando el destino decida y los duende acompañen nuestros sueños,están dadas las condiciones para volver a soñar en la paz de la pampa argentina a metros de la luna, abrazados sin pudor.

*EL ÚLTIMO CAFÉ.

La vereda de siempre, pero sin la locura del día, en la entrada y salida constante del subte que llegó hace años para instalarse la última estación (o la primera, como lo quieras ver): Congreso de Tucumán. Y ahí, a metros, donde durante años nunca pasó nada más que una pequeña multitud a la salida del cine, sí, justo en la esquina de Cabildo y Ugarte, pasa una noche más, de un viernes más de tantos días y, en esa esquina de siempre, donde rebotan las nostalgias y saltan las ideas y se esconden las frustraciones, nos reunimos los amigos, los olvidados de siempre, los del rincón del café que siempre llega no muy caliente mientras las lágrimas entibian la noche de invierno, de una noche más "sin penas ni olvidos", como decía el gordo Soriano. En esa fría mesa del bar que nos cobija los miércoles para cortar la semana y los viernes para despuntar la noche, total "mañana no se madruga" o sí, pero menos que el resto de los días; sin mantel, sobre la fórmica de la antigua mesa de madera reciclada, recordando los pancitos "Méndez" de azúcar; sacudimos los sobrecitos con menos cantidad para endulzar la noche, que ya viene amarga en las caras de nuestra soledad, de la que no hablamos más, pero que está presente en la arrugas pronunciadas del ceño de mi frente, según Alberto, o en su hermosa cabellera blanca, según mi opinión, total tengo asumido hace años que soy el "dolape" del grupo, ante las carcajadas contagiosas de Pablo que todavía me recuerda con barba y boina en medio de la dictadura solo para provocarme un poco. Él perdió la dentadura en una feroz golpiza, en esa misma esquina, por culpa de un nefasto Falcon verde, que nos agarró desprevenidos cuando no tomábamos solo café sino que lo acompañábamos con vasos con hielo y algún contenido y, entre bromas y recuerdos, pasara un viernes más: el domingo llega el clásico, al mediodía la carrera y, nosotros, discutiremos si el Ford, el Chevrolet o el Torino, al que sigo defendiendo como el mejor fierro nacional aquí creado y el loco Di Palma, Fangio, Copello y la revista Corsa o Automundo, recordaremos mientras, seguro, miraremos como siempre pasar la hora, los recuerdos, los fracasos de amor y la siempre compañera soledad que, sin nombrarla, está sentada en la mesa de cada noche entre nosotros, en el Savoy, desde ese rincón, donde están, como dice el mozo, "los solitarios del rincón", buscando la explicación, la mujer, la vida y las nostalgias guardadas en letras que jamás daremos a conocer, pues son el secreto de la vida entre nosotros justo donde forman noventa grados las dos paredes del fondo y de vez en cuando sobre alguna vieja revista Crisis o Humor, dejamos caer una lágrima recordando la historia que vivimos juntos, allá lejos y hace tiempo pero, el martes, todo comenzó a cambiar,
Alberto llegó con una noticia que jamás hubiéramos esperado: "me voy", comentó. "Cuándo y cómo hacemos la despedida?", nos miramos sin comprender mucho y pensando en una broma más seguimos la conversación que veníamos teniendo. Insistió con más énfasis: "Me voy del país, ¿me escuchan o van a seguir boludeando, como todos los días? Me voy."
El silencio invadió la mesa, el mozo nos miró como advirtiendo una nueva discusión y aproveché a pedirle otro café, haciendo señas con los dedos, y pedí atención a ver de qué se trataba esta buena nueva que Alberto intentaba contar. Y así fue cómo nos enteramos que viajaba a Bolivia y allí se quedaría a vivir. Entonces llegaron todos juntos los "dónde, cuándo y cómo, rápidamente y él, pausadamente, comenzó a responder una por una, sin mucho detalle, todas las preguntas. Las nuevas formas de comunicación hacen de la vida nuevos e increíbles encuentros y así y allí supimos de su relación con una señora que, por supuesto, ya conoció personalmente y tenía en secreto, para no crear falsas expectativas, por lo cual y por quien, en menos de veinte días, se iba a iniciar una nueva vida a un nuevo país. Todos nos quedamos sorprendidos pero, a la vez, contentos de la noticia deseando cada uno lo mejor, por lo cual la conversación se extendió y giró a lo más formal y serio de los últimos tiempos.
La noche era la propicia y nos fue llevando a confesiones imprevistas, lo pensé más de una vez, antes de tirarlo en la mesa, como dados del cubilete de cuero, que nos acompañó en más de una velada, pero fui tomando coraje con otro whisky, que pedimos ya por tercera vez, y me animé: "Bueno, bueno", dije, "ahora me toca a mí". "¿Te vas a Rusia?", comentó entre risas el polaco, "No, no...", respondí rápidamente, "Y ¿qué paso?", preguntó Luis. Entonces les comenté: "Me sigue moviendo el piso la petisa, otra vez, pero esto ya va muy en serio porque esta vez tomé una decisión que pensé durante años y nunca se los comenté".
"Cagamos, otro que rompe el pacto del rincón y se va a la mierda... y siempre por lo mismo", gritaba el Tano, "¿te das cuenta para qué inventaron las minas?, éste pelandrún se va del íspa y este dolape de mierdaaaaa,  que parecía tener todo solucionado con sus poesías. cuentos y relatos, vuelve a este templo de la amistad con la misma cantinela de hace años: la petisaaaa. No, yo me voy, esto es contagioso", y salió a la calle a fumarse un nuevo cigarrillo, riendo a carcajadas.
Oscar, seriamente me preguntó qué había decidido y les conté: "hace días tomé la decisión, pero no quise comentarlo hasta no estar seguro, hoy lo estoy. Es más, sé lo que dirán y me adelanto y se los digo yo: soy cagón y arrugué, hace unos días decidí no volver a verla nunca más y les explico el porqué: la última vez la miré a los ojos, muy intensamente y estuve a décimas de segundo de partirla en dos de un abrazo, de gritarle los años que hace que me guardo todo lo que siento por ella cada vez y, que hace una vida, que intento decírselo pero, muchachos, ya pasaron el tiempo, las formas y los momentos adecuados, los lugares y las situaciones y hoy ya es tarde, me retiro definitivamente y no la veo nunca más. Esto les quería contar". La reacción fue espontánea y, hasta pareció, programada: Tito llamó al mozo, pagó la cuenta y se fueron todos menos Oscar que, a solas y antes de dejarme solo en la mesa, me dijo "pensalo, pero estás equivocado, no me contestes nada. Pensalo, Hasta mañana". Y me quedé solo en la mesa del rincón con el último café que invitó el mozo.