sábado, 29 de abril de 2017

*ENTRE LÁGRIMAS Y SUSPIROS.

El sol se llevó la tarde,
las hojas en blanco
y, entre grises dispersos,
intenté escribir tu nombre
con las nubes en el cielo,
descubriendo las primeras
estrellas de la noche.
La luna trajo tu nombre
y, con él, comencé
a dibujarte sobre telas
en sufridos colores pastel,
tus ojos, tus labios
sonrisas y lágrimas,
y, entre letras, conseguí
describirte en poesía,
pues eres
la prosa perfecta,
la musa increíble,
la mujer sin igual
y todo no cabe ni en un dibujo
ni en letras hiladas.
Tu corazón es único como vos,
y tu nombre lo guardo
bajo la almohada cada noche,
después de despedirte
entre lágrimas y suspiros...
solo para vos.

viernes, 28 de abril de 2017

*VOS.

Vos,
estás en la memoria,
en aquellos recuerdos imborrables,
de viejas confesiones
donde solo el ocultamiento
tiene razón de ser
y el pudor es comprendido.
Vos . . .
estás después y con mis
lágrimas a flor de piel,
en aquellos rincones
que juntos compartimos.
Vos estás siempre cerca,
siempre lejos
presenciando todo;
yo . . .
solo estoy,
esperando por vos,
pero el pudor puede más
que cada palabra,
hasta que nos abracemos
tan fuerte y nos rompamos
los miedos para,
de una vez por todas,
caminar de la mano
hasta el día final.

jueves, 27 de abril de 2017

*QUIZÁS ALGÚN DÍA.

En la solitaria madrugada,
los duendes,
recorren las metáforas,
descubren las escondidas
nuevas y viejas ideas;
discuten, ríen, lloran y surgen
a través de las palabras,
las pinturas, los dibujos
y los discutidos sentimientos.
En la solitarias madrugadas
te busco, te encuentro
escribo y te recuerdo,
quizás algún día,
en medio de la oscuridad,
una estrella nos guíe,
tal vez nos encontremos,
y juntos beberemos
de la mano
el arte metafórico
de vivir sin penas ni olvidos,
con comprensión, alegría
y de fondo un vals
contará una historia
inolvidable para ambos,
donde la leyenda se hizo realidad
y un día, nos encontramos.

*JUNTOS.

Con los ojos cansados
en la tarde gris
del prematuro invierno,
descolgando recuerdos
caminas solitaria
las calles que ya,
no son tuyas
ni lo volverán a ser,
con los ojos cansados
tras la sombras
de tu propia figura
dejas lágrimas secas
entre hojas amarillas
y pasos lentos,
pues ahí,
dejaste parte de tu vida
para comenzar a vivir
los mejores días
sin rencor
a orillas del nuevo camino,
donde solo el sol,
vos y tu impronta
conocerán la felicidad
que tanto buscabas,
ahí . . .
donde comienza la curva
y termina la recta
te espero.
Juntos doblaremos el destino
tomados de la mano,
vamos . . .

martes, 25 de abril de 2017

*TARDE GRIS.

Fuerte llovizna
sobre Buenos Aires.
Nostalgia, soledad,
y la tarde
que comienza gris
entre la penumbra
del sonido del silencio
y el eco lejano de tu voz.
El tren, los silbidos
y aquella rosa
que dejé en tus manos
el día del adiós.
La tarde, la llovizna, vos
y el desencuentro.
Un café más . . .
el último cigarrillo
y el recuerdo en aquel pocillo
donde quedaron
marcados tus labios
en el rincón de los recuerdos.

viernes, 21 de abril de 2017

*A OSCURAS MELANCÓLICAS.

Tras la mirilla
de la puerta maciza,
casi en punta de pies,
día a día, noche a noche
ves pasar la vida
sin salir a ver el sol,
tras la mirilla
se fueron los momentos,
se derrumbaron los sueños
y escondiste las emociones
desde el día en que partió,
dejando un vacío
que solo vos y los recuerdos
llenan de lágrimas secas
detrás de la vida
que anulas tras la mirilla
en la vieja habitación
del pasado, en ausencia
melancolía sin luz,
por temor a la vida.

martes, 18 de abril de 2017

*VIENTO CON MEMORIA.

Arcilla entre mis manos,
poemas para vos,
una vieja lapicera
de tinta a cartucho,
la hoja en blanco
y la memoria
de aquello que soñé
contigo la distancia,
el silencio y un abismo,
arcilla y porcelana fría
tu rostro,
cuatro estrofas
y un olvido momentáneo,
tu nombresobre la hoja
donde te dibujé
y el viento
se la llevó contigo.

sábado, 15 de abril de 2017

*LA VIDA EN LABERINTO.

Lucero del alba,
estrella fugaz de medianoche,
sol naciente
sobre el río de mis pasiones;
encontrarte en mis letras, dibujarte
y volver a deslizarte
entre mis manos
en la noche azul,
es el sueño inalcanzable
donde chocan las prosas
y se abren las heridas
buscando el sueño
que juntos compartimos
a distancia sin saber
cómo . . .
resolver el enigma
de nuestras vidas
en la  profunda soledad
de los bosques encantados
donde solo ahí,
los sueños se convierten
en realidad y ambos
buscamos en el camino
de la vida en laberinto.

viernes, 14 de abril de 2017

*POR MIEDO.

Te abrazo en la soledad
del cuarto pequeño,
mientras sueñas despierta
mirando correr los días,
pasar las noches
y recreando en fantasías
tu próximos días,
te abrazo desde aquí
donde acaricio
en letras simples palabras
solo para y por vos,
rodeado de historias
libros y discos que quizás,
algun día cuando
los compartimos fueron
la historia individual
que nunca pudimos
concretar por pudor,
miedo y desasosiego
a la oportunidad
de vivir la experiencia
de no volvernos a ver
nunca más.

lunes, 10 de abril de 2017

*SOLO VOS.

Si el sol se fuera
de nuestras vidas
en la oscura noche
volvería a intentar
buscarte en silencio,
pues solo vos
eres la luz que a diario
ilumina mi alma
en el desierto
de mis horas vacías
sin saber de mí
más que mi nombre.

domingo, 9 de abril de 2017

*MIS DÍAS TUS DÍAS, LOS DÍAS.

Tus ojos transpiran alivio,
soledad escondida en rincones
oscuros e inaccesibles,
mientras tus manos húmedas,
frías y temblorosas,
descubren un futuro incierto
empuñando como un facón seguro

los lápices de la vida,
esos . . .
que dibujan cada día, cada sonrisa
y destiñen entre lágrimas
la vida en cada hoja en blanco
antes de cada amanecer,
en el viejo tablero
donde a diario descansas
la vida en sueños . . .
y los sueños se convierten
en vida cada noche,
entre amargos cafés y música,
la vida son sueños que hacemos realidad,
la realidad es la vida
que al despertar nos acaricia
entres viejos recuerdos, nuevos sonidos
y entre recuerdos, notas
dibujos y antiguas poesías
transitamos un hermoso día más,
el primero o el último de la vida
que a diario dibujamos en nuestra mente
buscando la felicidad
que llega y se va
cuando estamos a punto de alcanzarla
para volver a comenzar.
Y así, pasan los días, tus días
mis días... los días.

sábado, 8 de abril de 2017

LLEGO ¡¡¡


PROLOGO. Francisco Alberto Brestolli

En el mundo, gracias a los dioses del olimpo todavía existen y perdura la poesia. Y a veces, cuando parece que empieza a tambalear, resucita con fuerza. Y si eso ocurre es por que existen personas que se empecinan en ver la vida, las cosas que contiene esa vida, y las maravillas que nos otorga es vida con los ojos de la poesía. Ese es el caso de Osvaldo Hermida, una persona que primero es poeta y despues un caminante de Buenos Aires o, sea un caminante de esta ciudad y por eso es poeta.
A través de sus escritos él nos abre la puerta y uno se va inmiscuyendo, con su permiso, en sus sentimientos, enojos, alegrías y sueños; pone en alto la amistad tipicamente porteña, rememorando lugares, noches eternas y amaneceres solitarios.
Entonces vamos descubriendo desde sus sueños hasta sus anhelos y desembarcamos en sus utopías.
 ¿ Que otra cosa puede ser la poesia sino un estandarte de las utopías ?. Este poeta  del barrio de Saavedra, tierra del Polaco Goyeneche y de los calamares de Platense. U no de los pocos barrios que todavía por fortuna, mantiene el espíritu de vecindario, el saludo cordial y las mañanas con aroma a flores.
Un lugar donde el sonido lejano del tren nos invita a imaginar en un andén a una persona esperando a ese amor, con figura de mujer, de una desconocida e inesperada mujer o la llegada de ese amor que, finalmente, aparece en su vida.
Algo que se convierte en una constante de sus escritos, una figura que aparece misteriosa y que, antre anhelos y sueños, se convierte en omnipresente en muchas de sus poesías. Tal vez por haber existido o, tal vez, por que parte de esa utopía finalmente provoque que algún día aparezca y se materialice, haciendo de sus escritos una premonición, feliz premonición . . .
Este ser humano maravilloso, que me honra con su amistad, nos traslada a un juego casi  constante entre el rock de su juventud, ese momento donde nacía esa extraña música con verdaderas raíces argentinas; esa incansable exhortación a la amistad que supo cosechar a través de los años, aquellos oscuros recuerdos de los años de plomo; el paladar para saborear el tango de barrio; esa compañía molesta pero inevitable de la soledad y por fin, la eterna aparición de ella, esa mujer, que existe en algún lugar y que rebosa de manera constante en sus relatos.
Es en esas historias contadas en forma de poesia que Osvaldo  nos lleva a recorrer con él todas las facetas de una persona que mira las cosas desde la perspectiva entrañable de un amigo y se hace contagioso compartir con él sus sentimientos, las ilusiones y esperanzas que todo poeta sostiene de manera incansable. Las ofrece, tomémoslas.
Los invito a leerlo, vale la pena, y mucho. Leer un poeta en esta época es un bálsamo para el alma y él nos invita a hacerlo, conocerlo y disfrutarlo. La puerta está abierta, tenemos permiso para espiar y disfrutar.


*EN SILENCIO.

En la dulce espera,
tu cuna maternal,
crece a diario
el dulce pimpollo,
que acunas
a tu suave y tierno andar;
en algunas lunas más,
nuestro amor parirá a la vida,
en lecho de sonrisas,
lágrimas y dulces melodías en prosa,
mujer de mis días. . .
Te abrazo en las sombras
mimando tu cuerpo
estallado en amor.
Mi vida en tu vida,
el sueño en tu vientre
y esta loca poesía de amor,
solo para vos . . . 
mujer de mi vida,
que abrazo hoy
entre las fantasías que,
en silencio, pensamos los dos.

*DE LEJOS ( numen uno )

Vino de otro cielo,
se posó en mi almohada, 
quitándome el sueño,
pensándola azul,
y una dulce espera
hizo que un verano
la viera de frente.
Toda realidad,
bella de mis sueños,
prosa inmaculada, musa realista
de mis días de hoy.
Te recuerdo en cada mirada
y el tono suave 
de tu hermosa voz,
mujer musa todo de cada mañana.
Del sol, las estrellas,
el cielo y el mar
que miramos juntos esa madrugada.
Sé que en pocas horas lo recibirás.
El inmenso abrazo
que mando de lejos
y que, por tu alcoba,
penetrando está.

*NOMBRE EN AZÚCAR

Se fue la noche y,
entre rincones sucios,
la resaca salpica Buenos Aires.
El sol comienza a asomar
lentamente sobre el río.
Sentado frente a él,
te busco en la soledad costera,
mujer de los mil días.
Y el rock que aún
no pude terminar de escribirte,
pues mi saxo llora por ti,
en el rincón donde aquella noche
me acompañaste
con tu violonchelo,
en la fuga de corcheas
que aún recuerdo,
cuando escribo tu nombre
sobre la mesa del bar,
con el azúcar
de sobrecitos húmedos,
que aún, como yo, te esperan.

*OCULTO ENTENDIMIENTO.

Entre tus brazos
vimos caminar la luna
más de una noche;
entre los míos
sorteamos estrellas
a orillas del río,
y juntos volamos sobre el arco iris
buscando el color
que siempre soñamos,
para pintar los días,
desordenar las mañanas
y caminar las tardes
tomados de la mano,
pero todo fue
nada más que un sueño
que escribí solo,
sin vos
y el cual quedará en el recuerdo
de aquello que, por vergüenza,
nunca te dije . . .
aunque vos,
siempre lo supiste.

*LLEGARÁN.

En horas, dos gorriones,
se posarán en tu ventana,
y con su canto
te darán los "buenos días",
que yo desde aquí no podré,
pues la distancia
me impedirá llegar a tiempo,
pero, hablé con ellos
antes de su partida
y, en horas, te sorprenderán,
de no ser así. . .
no me conoces
tanto como yo creo,
aunque sé que tú
sabes que lo escribo
solo para ti.

*TIERRA.

La tierra se hizo canción,
la canción movimiento,
y ella, la poesía,
llevó la paz con el viento,
cruzó cerros y montañas,
lagos, ríos y hasta océanos
y dejó en canto y sudor
cambiando lenguas e instrumentos,
pues la música es sonido
y la paz el movimiento,
que expresa una poesía
en el corazón de los pueblos.
Vivan todos los sonidos
los abrazos de las lenguas;
viva la música canción,
la gente y la poesía,
que con ellas
no hay más guerras,
solo abrazos, amor y paz,
para inundar esta tierra.

*NIÑA MADRE.

El sol penetró en tu vientre
de princesa vagabunda,
de las sucias calles del barrio,
gestando el dolor
del niño que nacerá
entre humos y alcohol
no deseados;
para cambiarte en primavera
la sonrisa, el cuerpo
y la vida, futura mamá.
Solo vos. . .
podrás encaminar
el destino,
saliendo del medio de la mugre
buscando ese auxilio
que él merece:
No niegues el porvenir
por una pastilla,
un papel o una noche más.
Niña, mujer madre,
no estás sola,
él ya está con vos
y espera...
y siempre esperará por ti,
piénsalo y descansa.
La calle cerró las puertas
para que empieces...
a soñar en paz.

*HILANDO LETRAS.

Nunca supe
que podría unir palabras,
de a poco transformarlas
en el gran misterio,
que día tras día,
digan algo entre lineas,
explícitamente
o tangencialmente
pero todas,
de una u otra manera . . .
en silencio,
con los espacios
y las comas correspondientes,
ocultas en la adversidad de la vida,
te nombrarán solo a vos . . .
Mujer.

*SABES.

Tú sabes a ternura
hasta en esas necias
palabras agudas,
fuertes, disonantes.
Sabes a dulzura
en el solo sonreír
y en el encanto
de tu dulce decir
sabes a la loca dualidad
de confundirme siempre
en cada palabra,
y en tus acciones discordantes,
¿sabes? me has cansado y,
de tanto intentar conocerte
me he perdido yo,
y hoy, solo quiero encontrarme.

*COMPINCHE SOLEDAD.

Bailabas entre los versos
y las notas del pentagrama,
mientras lentamente
describías en silencio el alma
que cubría tu esbelto y fino
cuerpo de mariposa
fugaz y colorida,
solo una luz
acompañaba la escena
y el suspiro entrelazado
de mínimos
y absortos pensamientos,
hasta el momento cúlmine
del razonamiento heroico,
de la despedida.
Luego el champán, el cigarrillo
y otra hoja en blanco
hasta despuntar el alba
en aquella ventana,
compinche y solitaria
soledad mía.

*ENCUENTRO

Deslízate suavemente
mis manos te acompañarán,
y entre tibias caricias,
nuestros cuerpos crujirán.
La noche de luna llena,
que por fin nos encontró
después de tantas palabras,
de conjeturas exactas,
de pensamientos y miradas
entre tus ojos,
la oculta complicidad y yo.
De nuestros secretos guardados,
desde aquel primer encuentro
en la vieja habitación,
frente a la galería,
donde el sol nos descubrió,
charlando la tarde.
Deslízate
y tu cuerpo entre mis manos
correrá . . .
entre suaves caricias
que nunca más olvidaremos.

*CAYÓ.

Se derrama serena la noche,
por las calles, del gris Buenos Aires
te busco en silencio,
mujer de las notas perdidas,
sobre el viejo teclado
manchado de nicotina,
color de las blancas,
negro amarronado las negras,
en el rincón del barcito azulado
entre humo de sabores neutros.
Mujer de cabello enredado
entre dedos
de noches pasadas,
una copa en la barra, sentada
y tus labios carmín,
reflejando la caída del sol,
entre lágrimas de sollozos
se lee desde el alma,
mujer silueta, flor del aire,
esta noche nació
para vos.
Parió el tango
tal sensual melodía
y en la barra
tu alma cayó.

*CORRIENTES

Escapa Corrientes,
buscando la noche,
entre libros y antiguos cafés
que duermen callados,
recordando historias
de esquinas y noches
que no volverán,
ni La Paz, ni el Foro
queda aún despiertos
esperando en prosa
mi historia mejor,
pues muere la noche
y sólo la luces
brillan en lo alto,
pues ya ni las musas
se ven divagar,
paseando veredas
de una esquina a otra
entre el Obelisco
y la entrañable Callao,
querida avenida de la desventura
del feca, la charla
y el amigo aquel,
que partió esa noche
buscando en las  mesas,
el grito sagrado de la libertad.
Te brindo homenaje
en pocas palabras,
pues la historia
te ha de recordar,
y yo soy un simple
nocturno transeúnte
que dejó una lágrima
al poderte nombrar.

*NOCTURNO




Sentados
en los rincones más insólitos
en posiciones
difíciles de explicar…
en pijamas,
tapados con manta,
acostados en el piso,
tirados en el desván,
con una lejana
y suave música de fondo,
casi imperceptible,
aferrados a las tapas
con sutil suavidad
sostenemos, casi a diario,
el libro que nos deja volar,
la hoja en blanco
el lápiz o la pluma,
siempre a nuestro lado está,
describiendo historias
que soñamos, algún día,
en hacerlas realidad.
Bichos raros,
ratones de escritorios,
de bares literarios, soñadores,
secuaces de la noche,
trashumantes de la vida,
las letras... y el amor.

*PUDOR ALEGRE.

En aquella gran cocina comedor,
cuando el sol se escondió
entre las pesadas cortinas
y el mate dejaba
su tercera pava casi vacía,
tu cuerpo se entregó a sus brazos
y, a pocos metros, entre sábanas
llegó la noche inesperada,
mientras, de lejos,
la música acompañó el deseo
y la luna los esperó hasta la despedida
cuidando el silencio de la noche,
entre curiosas estrellas
y nubes blancas de pudor y alegría.


*SUEÑO DE UNA NOCHE


Cayeron al calor
las pocas prendas del verano:
la camisa, el soutien,
luego el pantalón.
Te abracé pudorosamente
temblabas,
nos corrió la vida;
por un instante
perdimos la memoria,
pasó el tiempo y aún,
no recordamos qué sucedió,
pero seguimos caminando
y riendo de la mano,
juntos por la vida.

*PALABRAS

Rápidas, lentas,
confusas y fuertes;
en idiomas diferentes,
cariñosas, humillantes,
dolorosas, deliciosas,
tristes y alegres.
Con sonrisas o con lágrimas;
enojadas o plenas de alegría.
Van y vienen,
se expresan y fluyen.
Las palabras...
base fundamental del diálogo.
Es una lástima, pero,
a veces... especulan y mienten.


*TIGRE.

Tu hermosa cabellera
cabalga al ritmo de la noche,
sobre mi floja cintura.
Tus rubios cabellos, lacios y largos
se enredarán en mis dedos tensos
en la tiniebla del único foco que,
a lo lejos,
deja encender tu figura
entre sombras de pasión
descontrolada . . .
que controlada por años
hoy desatas sobre mí










una y otra vez, sin mensura
ni censura previa,
sobre el viejo diario,
olvidado en la cama
de la vieja casa,
en la solitaria isla del Tigre,
donde te encontré.









































*SOLO CON VOS.

Solo con vos
entre el cielo y la tierra,
podría hacer un vínculo
difícil de romper.
Solo con vos
de la mano ante el mundo,
podría recorrerlo
sin miedo a perder.
Solo con vos
escribo en el silencio,
te pienso entre los ruidos,
espero al despertar,
ver que estás a mi lado;
caminaré a oscuras
desiertos y en la vida
pero... solo con vos,
el resto fue fantasía
o locas poesías
que escribí entre renglones
de musas traidoras,
antes de aquel día
que llegaras vos.

*SIN SOL


El sol se fue con tu partida;
los gorriones dejaron su canto 
y los verdes de bella naturaleza 
amarronaron la tarde 
de tu fugaz huída.
Enmudeció el canillita
en la vieja estación;
el pueblo se cerró 
como la primera 
y última ventana
del antiguo conventillo,
mientras los vecinos 
comenzaron a cambiar 
el color de su rostro
en medio del silencio,
a lo lejos . . .
solo entre colores 
de un bello paraguas 
creímos ver
tu última imagen correr
por el antiguo camino;
el pueblo suspiró,
murió la tarde
y mi ultima poesía 
se fue tras 
tu cuerpo sin final,
por un camino 
que jamás volveré a recorrer
entre vocales sin acentuar
y diptongos que te nombren
mojada bajo la lluvia del verano,
sin el paraguas,
que nunca,
querrás que te proteja.

*EL ALMA CONVERSA

A lo lejos el fuelle rezonga y,
en el alma, retumba la voz
de la historia jamás escuchada
en la esquina que sola quedó,
ese sueño guardado, archivado
que los bares pensó descartar.
Hoy dejó de ser solo monólogo
y con las noches
se hace dialogar
en pequeños espacios y tiempos
donde el aura suele dibujar,
una estrella única
en el universo
con la cual . . .
se puede conversar.
Se llevaron los vientos
las fobias y la sal,
pudieron encontrar,
la palabra herramienta importante,
con la cual, día tras día,
se puede volar,
apoyando los pies firmemente
respetando y sabiendo escuchar,
el camino se abre
y los miedos en la percha
se pueden colgar,
pues la mano, tendida y abierta,
es el alma que quiere conversar.

*MUTUA NECESIDAD


Jamás borraré
la sonrisa de tu boca,
ni toda la vida
que exhale de tu piel,
soñando en madrugadas
tal vez, con algunas lágrimas,
he tenido el honor de conocerte.








Mi pasado quedó atrás,

tiré cajones completos
de viejos recuerdos,
quemé viejas cartas de llantos
encerradas en sobres amarillos
desde el mismo día
en que llegaste a mi vida,
Yo… ya no podré olvidar
tantas cosas simples
que me unen hoy a ti,
no creo que pueda...
no quiero.
Y creo que ambos
ya no podremos olvidarnos
porque de algún modo
los dos… vos y yo,
nos necesitamos.

*CAMINANDO.

Entre hojas de plátano verde,
la vereda de esponja brotó
en las calles del barrio.
Donde ella, por las tardes,
sola caminó . . .
entre el ruido de viejos camiones,
colectivos, autos y el sol,
sus pasos descubrieron
las sombras de jilgueros
y un canto en do,
mariposa de mil soledades,
entre humos de dulce color,
escondiste la luna esta noche
con las nubes
de tu propio dolor,
disfrazado de lágrimas turbias
que en tu rostro
una estrella parió.

*VELA DESNUDA.

Sombras en la pared,
detrás de las velas... tu cuerpo

y, entre mis manos,
cabellos largos y lacios
jugueteando la noche.
Lluvia en los cristales
cual música de arco iris,
y tu cuerpo que baila
al compás del amor
entre leves susurros,
y pocas palabras,
nos vamos entregando
y el gato duerme,
en la oscuridad
de la noche más bella
que... recién comienza.

SAVOY BAR,

La una de la madrugada, la una del día que comienza, la una del domingo. En una hora más, caminare debajo de las espesas nubes de la noche, tal vez con una suave llovizna, pues las estrellas y la luna ocultas hoy no me dejaran saborear su belleza. Caminare como casi todos los sábados, hoy con mas frío tal vez, pero sé que llegare como siempre a la esquina de siempre y seguramente a la mesas de siempre, donde poco a poco nos iremos reuniendo como todos, los sábados de siempre desde hace 7 años. Allí, el café nos ira reuniendo minuto tras minuto, seremos dos o tres primero, luego cuatro, pero finalmente los cinco estaremos.
 Me preguntaran por mis hijos seguramente, preguntare por ellas . . . y comenzaremos a arreglar el país, a desarreglar nuestras vidas con las opiniones vertidas y a recordar tantas cosas de años pasado que entre risas,  lagrimas,  cuentos y anécdotas revividas,  matizaran la llegada del café con leche, con las recién horneadas medialunas de las seis.
Compraremos el diario una vez más, como de costumbre y seguramente cerca de las siete ya con el sol, seguramente detrás de algunas nubes, nos despediremos como cada domingo por la mañana hasta dentro de una semana más o menos, a la misma hora,  donde tal vez yo llegue ultimo como me ha sucedido, o primero como calculo hoy. Luego dormiré para esperar volver a compartir con ella una tarde noche de domingo o no, pero la mesa del café,  con los amigos siempre estará
, estén ellas o no, nosotros estaremos siempre con un poco de alegría,  a veces mucha nostalgia y lagrimas otras, pero sabiendo que los amigos siempre estuvieron están y estaremos siempre, por que dimos un día la palabra y eso basto, por eso buenas noches, nos vemos en cualquier momento He de cumplir con mi palabra y con mis amigos ,chau.

*MINUTOS.


Bastaron minutos
no muchos, suficientes,
precisos, exactos, concretos
para ver en tus ojos,
transcurrir la vida
y no poder olvidar
el brillo de tu rostro,
la sinceridad de tus palabras
y saber más de ti
cuando partiste,
dejando aquel asiento vacío,
mujer de las cosas simples,
ya nada es igual,
pues cambiaste todo
sin saberlo.
Hoy te pienso,
te escribo
y no sé más de ti,
ni sabrás de mi,
única, bella mujer. . .
solo tú.

*SOLO AHÍ.

Detrás de las cuchillas entrerrianas,
donde el camino parece terminar
y el cielo envuelve el sol,
entre majestuosos verdes,
iluminando el río,
acariciando el azul celeste del cielo,
solo ahí . . .
encontré la paz del día,
entre el ruido del silencio
y tu voz,
entonando la mermelada del mate
en la tarde de primavera,
a orillas de la conversación
más dulce, contemplando
las aguas que vienen
y van, entre risas,
recuerdos y anécdotas
inolvidables.

*CAMINANDO.

Terciopelo en tus labios,
rosas en tu cabello,
miel en los claros ojos de almendra
y mi mano en tu cintura.
Así recorreremos la rambla
de la noche soñada,
mientras tenues luces
de viejo neón,
marcarán los pasos
de nuestro encuentro,
antes de que nos despida la luna
entrando al cuarto de las emociones,
los abrazos
y las suaves caricias,
esperando el templado amanecer.

*BOSQUE VIRTUAL

Te pierdes en el bosque
de ricos caramelos
que estallan de tu boca,
con tu solo pronunciar
las simples cosas de la vida.
Te escondes,
dejando el aroma de tu andar.
Te busco,
el suave perfume de tu piel
me indica el loco camino
angelical de tu figura;
las flores ríen,
los árboles cantan
y las hojas estallan
tras tu paso, mujer
de blues perdido
en la noche del jazz envuelta
en el rock sinfónico de las cuerdas
vibrando a tu nombre
sobre la almohada
de la última canción del día
solo para ti.
Ya estalla,
entre  pocas corcheas y bemoles
solo por y para vos.



*TANGO INCONCLUSO.

Sacudiendo la noche,
entre álamos gastados,
el viento trajo tu nombre
mezclado con nubes, estrellas
y furiosos relámpagos a lo lejos,
entre finas canciones de jazz
la melancolía llenó los vasos,
cerró las cortinas
y con la tenue luz
de la única vela,
nació el poema
que solo vos comprenderás
desnudando el alma
el día en que los colores
se desdibujen en tu rostro.
como arco iris sin respuesta
en la noche más oscura del tango
que aún no comencé a escribir
solo para vos.


*SOLA.

Encontrarán su bello perfume
flotando en el aire espeso
de la antigua ciudad,
y el caminar elegante
de su cansancio,
dejará en las calles
la aureola inmaculada de ser,
sobre todas las inclemencias,
la mujer más hermosa.
No la sigan, solo ella
sabe cuándo y dónde,
dejará su cuerpo
en manos del hombre que busca
y aún no encontró.

*PRESENTIMIENTO


Pesada niebla nocturna,
me acompañas por la noche,
caminando de ida y vuelta
de Cerrito hasta Callao,
La Paz, El Foro, Los Pinos;
de una y otra vereda,
entre libros y discos,
te busco, 
mujer del blues inconcluso
del rock perdido y la poesía,
que comienzo a bosquejar
día tras día,
¿¿por qué…??
Porque existes en algún lugar
y ya presiento quién eres.

*ENCUENTRO.

Suave como la brisa
que acaricia nuestras mejillas
al paso lento del abrazo costero,

así... son tus labios
y tus dedos sobre mí,
cada madrugada
en la insólita
conjunción de las almas,
en el encuentro azul
de las llamas
que perdidas de ausencias,
se encontraron
sobre el amarillo césped
del nuevo amanecer.

*LA LLAVE.

Entre dulces y flores,
jardines y
pimpollos de jazmines,
amaneceres jugosos
y recuerdos imborrables,
solo ahí . . . recostada
sobre mullidos almohadones
color del tiempo
y escuchando vinilos
que alegran el alma,
para que baile el corazón,
te encuentras tú,
en el rincón de la memoria,
que solo tu llave
puede abrir y cerrar
cada vez que diariamente,
te pienso en la soledad
de las estrellas.

*EN DO MENOR.

Donde palpita suave
el tierno calor del sol
en tu cuerpo,
mujer de los días solitarios,
las estrellas iluminan
tenue y acarameladamente
tu jugoso andar por  las calles
del quebrado Buenos Aires tristón,
y al ritmo acompasado,
de sutiles corcheas, las veredas bailan
la tinta roja de la última curda,
al verte pasar.
Mientras, a lo lejos,
el tren de la medianoche regresa,
culminando la naranja jornada,
descansando durmientes
de antiguo quebracho
marca el tiempo
que vos no respetás,
libre de relojes que,
arrumbados al sol,
pierden las agujas
al ritmo del tango,
solo en do menor.

*DERIVA.

Entre el sol y la sombra,
la luz y la oscuridad,
en el sutil, delicado y fino hilo
que separa lo bueno de lo malo;

solo ahí, en el pequeño
espacio del silencio,
en la respiración y el suspiro
del último orgasmo
de la noche lluviosa
debajo del zinc,
solo ahí te encuentro,
mujer de los sueños rotos
debajo del viejo vestido azul,
que viajas por los barrios
buscando la serenidad
que nunca encontrarás,
hasta no encontrarte vos.
Pues caminas a la deriva
sin saber aún, quien eres.

*TANGO PERDIDO.

En el suave murmullo
de la entrante mañana
sobre el gris Buenos Aires,
sacudo las penas
a orillas del río,
mientras el viento
despeina heridas
y cicatriza recuerdos
con la llegada fría
del amanecer.
A lo lejos,
fuelles quejosos
acompañan mi andar;
entre teclas y violines,
nace un tango
mientras, por las mejillas del recuerdo,
te evoco sin nombrarte,
antes de cerrar mis ojos,
como cada mañana,
salpicando letras . . .
del tango que busco
sin encontrar.

*PERDIDA MIRADA

Se perdió
tu mirada en el río.
A tu lado observé
como cambió
tu rostro de color.
Los ojos pardos
se oscurecieron
y la tez rosada
empalideció.
Llenaste de recuerdos
tu cuerpo
y él respondió.
El sol hizo lo suyo,
te llamé y,
sin respuesta,
te abracé,
lloramos juntos
hasta el amanecer
y cerramos la grieta
para siempre,
hermosa mujer
de las hojas caídas.