lunes, 8 de julio de 2013

SAVOY BAR,

La una de la madrugada, la una del día que comienza, la una del domingo. En una hora más, caminare debajo de las espesas nubes de la noche, tal vez con una suave llovizna, pues las estrellas y la luna ocultas hoy no me dejaran saborear su belleza. Caminare como casi todos los sábados, hoy con mas frío tal vez, pero sé que llegare como siempre a la esquina de siempre y seguramente a la mesas de siempre, donde poco a poco nos iremos reuniendo como todos, los sábados de siempre desde hace 7 años. Allí, el café nos ira reuniendo minuto tras minuto, seremos dos o tres primero, luego cuatro, pero finalmente los cinco estaremos.
 Me preguntaran por mis hijos seguramente, preguntare por ellas . . . y comenzaremos a arreglar el país, a desarreglar nuestras vidas con las opiniones vertidas y a recordar tantas cosas de años pasado que entre risas,  lagrimas,  cuentos y anécdotas revividas,  matizaran la llegada del café con leche, con las recién horneadas medialunas de las seis.
Compraremos el diario una vez más, como de costumbre y seguramente cerca de las siete ya con el sol, seguramente detrás de algunas nubes, nos despediremos como cada domingo por la mañana hasta dentro de una semana más o menos, a la misma hora,  donde tal vez yo llegue ultimo como me ha sucedido, o primero como calculo hoy. Luego dormiré para esperar volver a compartir con ella una tarde noche de domingo o no, pero la mesa del café,  con los amigos siempre estará
, estén ellas o no, nosotros estaremos siempre con un poco de alegría,  a veces mucha nostalgia y lagrimas otras, pero sabiendo que los amigos siempre estuvieron están y estaremos siempre, por que dimos un día la palabra y eso basto, por eso buenas noches, nos vemos en cualquier momento He de cumplir con mi palabra y con mis amigos ,chau.